CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— En México no se puede decir que la actividad económica mantiene un comportamiento favorable cuando se puede cuestionar esa declaración con las mismas cifras oficiales, aseguró el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).
Por ello, el organismo empresarial reconoció que es necesario estar claro del entorno real que registra la economía, sobre todo ante un panorama de incertidumbre por la reforma fiscal estadounidense y la renegociación del Tlcan.
Uno de los indicadores que señaló el Ceesp es la deuda pública, que cerró 82% más elevada al terminar 2017 respecto de comienzos del actual sexenio.
La inflación es otro de los datos que deben observarse, pues se espera que rebase 3.95% en este año. Además de otros aspectos como la falta de generación de empleos.
“Es fundamental tener claro el entorno al que se enfrenta la economía mexicana y sus fortalezas, con el objetivo de plantear las mejores políticas públicas para mantener la fortaleza de la estabilidad macroeconómica y estimular un mayor crecimiento, sobre todo en un ambiente en el que además habrá que hacer frente a los efectos de la resolución del Tlcan y la reforma fiscal de Estados Unidos”, detalló.
El centro de estudios señaló que es importante reflexionar sobre el trasfondo que llevan los datos oficiales, los cuales a primera vista reflejan un entorno favorable, porque solo así se puede ver si en realidad se tiene una economía fortalecida como se dice.
“La importancia de una interpretación correcta de la evolución de las variables económicas es fundamental para evitar escenarios que pueden generar un ambiente de confianza volátil, que en el corto o mediano plazos pueden revertirse y jugar un papel contra la inversión y el consumo, principales motores del crecimiento”, afirmó el organismo.
Por ejemplo, no se puede insistir en que se crearon 3 millones de empleos formales en el sexenio cuando en realidad casi 48% tenía trabajo y solo reflejaron un proceso de formalización, de acuerdo con las cifras que se tienen al comparar el comportamiento de la ocupación con datos del IMSS.
Otros de lo puntos más controvertidos es la inflación y la deuda. “La preocupación para 2018 aumenta con las presiones inflacionarias provenientes del ajuste de los precios de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, entre los que resaltan las recientes alzas en el gas doméstico, y servicios oficiales.
Aunado a esto, se tienen las presiones cambiarias que pueden incidir negativamente en la inflación subyacente”. Frente a este contexto, el organismo empresarial espera un ajuste al alza de las tasas de interés por parte del Banco de México (Banxico).
