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EMILIANO ZAPATA.— Acabar con la corrupción es el objetivo principal de Andrés Manuel López Obrador, pre candidato de Morena a la presidencia de la República.

Afirmó que el exsecretario de Hacienda José Antonio Meade, precandidato del PRI, estuvo enterado de un dinero que fue desviado por su antecesor, Luis Videgaray, para la elección de 2016.

“Lo mismo hizo Meade (…) quien autorizaba todos esos fraudes, puesera el secretario de Hacienda, agregó. Recientemente se demostró que el secretario Videgaray antes de las elecciones de gobernadores de Veracruz, Tamaulipas, México, antes transfirió un recurso de Hacienda, 240 millones de pesos al gobierno de Chihuahua para que se usará en las campañas a favor del PRI”, indicó.

López Obrador añadió que en septiembre de 2016 llegó a Hacienda Meade “y envió la cuenta pública al Congreso y él sabía de este fraude y ahora se sabe que usaron este dinero, pero no se castiga a nadie porque es la misma corrupción de siempre”.

El diario estadounidense “The Wall Street Journal” publicó que López Obrador se lanza como el candidato anticorrupción, pero su planteamiento de dar amnistía a los capos del narcotráfico a cambio de paz con los cárteles pone en duda su credibilidad, en un país que necesita fortalecer su Estado de derecho.

En su artículo “The Reinvention of Mexico’s López Obrador”, la periodista Mary Anastasia O’Grady plantea que este 2018 será un año muy importante para México, con una elección presidencial, en la que por tercera vez que se postula el candidato de 64 años de edad, y en esta ocasión se proyecta como un luchador contra lo que llama “el sistema corrupto”.

Destaca que México es una nación cada vez más urbanizada con una creciente clase media que se ha beneficiado ampliamente de la modernización económica de las últimas tres décadas.

“López Obrador ha pasado toda su vida en la política combatiendo este cambio. Desde desregularización hasta reformas constitucionales en energía, banca, telecomunicaciones y comercio, ha estado consistentemente en el lado equivocado de la historia”, lamenta.

Además, asevera que el político tabasqueño no parece haber renunciado a su sueño de revivir el corporativismo mexicano, en el que el gobierno interviene considerablemente en la economía.

“Pero sí reconoce que sus instintos económicos son un riesgo en una elección nacional. Así que los está disimulando y se presenta como un moderado que vencerá al capitalismo perverso y será un campeón de la justicia social”, abunda en la publicación la editora Anastasia O’Grady.

López Obrador tiene importantes contradicciones entre su agenda económica y las aspiraciones de la joven nación, además no siempre es percibido por los mexicanos como “el mesías perfectamente limpio que pretende ser”, añade.

La periodista refiere que el morenista al paso de los años ha ganado una reputación de ser un populista demagogo que utiliza las calles cuando las instituciones democráticas bloquean su camino al poder. “Después de perder la elección presidencial por un estrecho margen en 2006 ante Felipe Calderón, organizó bloqueos e instaló un campamento en Ciudad de México para protestar. Cuando perdió en 2012 ante Enrique Peña Nieto volvió a denunciar fraude. En 2014 lanzó un nuevo partido socialista llamado Morena”, recuerda.

Agrega que la plataforma de López Obrador promete estabilidad económica y fiscal a la vez que redirige más recursos gubernamentales a infraestructura y gasto en atención médica, pensiones y educación para fomentar el crecimiento económico, sin embargo, hay poca evidencia empírica de que los países creen riqueza a través del gasto público y transferencia de pagos.

Indicó que también existen razones para dudar del compromiso de López Obrador con la moderación, ya que la “declaración de principios” de Morena, afirma que la liberalización de la economía es parte de un “régimen de opresión, corrupción y privilegios”.

“Y que es el trabajo de ‘un verdadero Estado mafioso construido por una minoría de poder político y económico concentrado en México. Si eso es lo que López Obrador cree, arreglarlo parecería requerir más que la revolución socialista que él propone”, apunta.

El intento de López Obrador de tildarse a sí mismo como el parangón de rectitud no se está vendiendo en todas partes, indica, pues en Iguala, Guerrero, los lugareños son particularmente suspicaces, de acuerdo con un reporte del periódico estadounidense “La Opinión”.

 

Sin MorenaPacto

Sin Morena, partidos firman pacto de civilidad en Ciudad de México.

Siete partidos

El gobierno de Ciudad de México, el Instituto Electoral de la metrópoli y las directivas de siete partidos, realizaron la firma del pacto de civilidad, a propósito de las próximas elecciones.

Tres ausentes

A la reunión, que encabezó la secretaria de Gobierno capitalino, Patricia Mercado, no acudió representación alguna de los partidos Morena, del Trabajo (PT) ni Encuentro Social (PES).