Las esposas de los aspirantes presidenciales influyen y apoyan en las campañas de sus cónyuges con perfil moderado y sin renunciar a su vida y actividades personales
CIUDAD DE MÉXICO (Por Elia Baltazar, corresponsal de Diario de Yucatán/AEE).— “Detrás de un gran hombre hay una gran mujer”, dice el refrán popular. Una de las interpretaciones o variciones de esa frase podría ser “Un gran hombre tiene una esposa que lo apoya”.
En tiempos pasados, se esperaba que una esposa dejase su vida de lado para ayudar a que la vida de su marido fuese más llevadera. Esto implicaba el ser la ama de casa perfecta, madre ejemplar y amante que satisfacía todos sus deseos. En teoría, según esta frase, eso ayudaría a que el varón de la casa tuviese más fácil el camino hacia el éxito.
Hoy se espera que la mujer apoye a su cónyuge y viceversa aunque sin que ninguno de los dos renuncie a su realización personal. ¿Puede esto aplicarse al cónyuge del Presidente de la República? Veamos los perfiles de las esposas de los aspirantes presidenciales de hoy día:
Juana Cuevas Rodríguez.

A la esposa de José Antonio Meade Kuribreña, precandidato único de la coalición Todos por México que integran PRI, PVEM y Nueva Alianza, los reflectores la asedian desde el día que su marido se destapó como aspirante a la Presidencia, el 27 de noviembre y ella lo declaró el mejor para “sacar a México adelante”.
Quienes han colaborado con Meade desde sus primeros años como funcionario público, la describen como una mujer inteligente, con sentido del humor, buena conversadora y anfitriona, siempre pendiente de sus hijos y su marido.
Así la mostró el periodista Joaquín López Dóriga, el 29 de diciembre de 2017, al difundir en redes sociales una foto de Juana Cuevas mientras hacía las compras para la cena de fin de año. “Juana Cuevas, esposa de @JoseAMeadeK, comprando los ingredientes para la cena de Año Nuevo”, escribió.
De su personalidad destacan su sencillez, su gusto por la pintura, el arte popular y la filantropía que atribuyen a su fuerte formación católica: dicen que es una feligrés constante en la iglesia Tlacopac, en San Angel, a donde acude con su familia, sus padres y sus suegros.
Los medios han destacado su estilo en el vestir, al usar atuendos mexicanos: hipiles, rebozos, blusas y chaquetas bordadas, elaboradas por artesanos. Como los que en su momento usaba Esther Zuno, esposa del presidente Luis Echeverría, y los que en ocasiones también vestía Margarita Zavala como primera dama de Felipe Calderón.
Juana es una mujer de 50 años que en su perfil de Twitter se define como: “Madre de tres, voluntaria y promotora de arte popular”. Ahora, además, su imagen es un “activo” en la campaña de Meade, a quien acompaña en todos los actos públicos y donde a veces llama más la atención que su marido. Economista como Meade, compañeros de universidad en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Juana Cuevas se casó con el ahora precandidato apenas graduada, en 1994, el 24 de junio, ella con 27 años y él con 25.
Cuando Meade concluyó su segunda carrera en la UNAM, como licenciado en Derecho, viajaron a Estados Unidos, donde él ingresó a la Universidad de Yale. Volvieron a México en 1997 y ese mismo año nació su primer hijo, Dionisio, hoy de 19 años, a quien le siguieron José Ángel, de 14 y Magdalena, de 13 años.
Dejó de lado su desempeño profesional para dedicarse a su familia, el arte y el altruismo. De ella, Meade desta su labor como voluntaria del IMSS y de su pintura dice que sus cuadros retratan “escenas de nuestro maravilloso país, pero con diferentes historias de cómo nosotros vemos las cosas”.
Ha sido diseñadora del Instituto Feli de Barcelona y expuesto en el Museo Nacional de Historia de Atlanta, en Estados Unidos; en el Instituto Cultural Manuel Toussaint y el Centro Libanés de Ciudad de México.
Su obra ha sido reproducida para ilustrar juegos infantiles y ha estado a la venta en las exposiciones de la Cultura Egipcia y de la España Medieval en el Museo de Antropología e Historia. También diseñó un juego con el tema de los oficios para el Museo Interactivo de Economía (MIDE) y dos libros: uno sobre el xoloescuintle y otro sobre la Creación.
La revista “Proceso” también la presentó como socia de Meade en la empresa Kubre, SA de CV, creada en abril de 1994. Según la investigación, en el acta constitutiva aparecen como socios de la firma Juana Cuevas Rodríguez, Pedro Meade Kuri Breña (sic), José Antonio Kuri Orvañanos y Santiago Kuri Breña Arbide, cada uno con 100 acciones. De acuerdo con la escritura pública, inscrita en el Registro Público de la Propiedad de la Ciudad de México, la sociedad tiene una duración de 99 años, por lo que está vigente desde que se constituyó, hace 23 años, dos meses antes de que José Antonio Meade contrajera matrimonio con Cuevas Rodríguez.
El problema es que Meade, como funcionario público, sólo ha dado a conocer parcialmente sus ingresos y decidió mantener en secreto el patrimonio de su familia. Desde 2013, cada año su declaración patrimonial apareció de la siguiente manera: “Sí estoy de acuerdo en hacer públicos parcialmente mis datos patrimoniales. Por lo que se excepcionan los siguientes: En ingresos netos, aquellos que se declaren por actividad industrial, comercial, financiera y otros. En bienes inmuebles, el valor de la contraprestación y moneda. En bienes muebles, el valor de la contraprestación y moneda. En vehículos, el valor de la contraprestación y moneda. En inversiones, cuentas bancarias y otro tipo de valores, el saldo. En adeudos, el monto original, el saldo y el monto de los pagos realizados”.
Beatriz Gutiérrez Müller.

Es la segunda esposa de Andrés Manuel López Obrador, precandidato de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y PES).
De las tres esposas de los candidatos, Beatriz es la única con grado de doctorado que obtuvo en la Universidad Autónoma Metropolitana, donde estudio Literatura y se tituló con un trabajo sobre Francisco de Quevedo, escritor del Siglo de Oro español. Antes hizo la maestría en letras hispánicas y la licenciatura en ciencias de la comunicación en la Universidad Iberoamericana de Puebla. Se tituló con la tesis “Regulación del uso de los medios de comunicación en leyes electorales federales” (1988).
De 49 años, es una mujer de carácter y temperamento, lectora voraz, inteligente y muy involucrada en el proyecto de país, la campaña y la imagen de su marido. Ella opina, propone, “asesora” y defiende a López Obrador cuando lo considera necesario. Como aquella ocasión en que reclamó a Javier Sicilia sus críticas al candidato presidencial en la contienda de 2012, cuando el poeta reclamó a López Obrador actitudes de “intolerancia”, “resentimiento” y “mesianismo”. En su muro de Facebook publicó: “Has sido injusto al vapulear al único mexicano que ha dado la cara a favor de víctimas, desprotegidos y marginados, mucho antes incluso que tú. Andrés Manuel es lo mejor que tiene México (…) aquí te pongo mi otra mejilla”, le dijo.
También lo hizo en 2015 frente a Margarita Zavala, cuando ésta expresó su deseo de contender por la Presidencia y López Obrador criticó sus aspiraciones por considerar que Felipe Calderón pretendía seguir gobernando a través de su esposa. La ahora expanista le reclamó: “… pensar que somos la extensión de alguien no es justo, es una falta de respeto a todas las mujeres”. Y entonces apareció Beatriz en su cuenta en Twitter (@BBeatrizGM) para responderle a Margarita: “Una mujer no debería apelar al género para defenderse y atacar a sus contrincantes. Si buscamos, le entramos parejo. Valemos mucho”.
Aunque ha mantenido un perfil bajo en la vida pública de su esposo, es absoluta su convicción por el proyecto político de López Obrador y tiene mucha influencia sobre él, dicen sus cercanos. La ha tenido desde que se desempeñó como su asesora en comunicación y asuntos internacionales del entonces gobierno del Distrito Federal.
No obstante, Beatriz Gutierrez defiende su carrera por méritos propios y su completa independencia de opiniones.
Como periodista trabajó en medios como Página Regional, El Universal (de Puebla), en la extinta radiodifusora La Radiante 105.1 FM y en Argos. Pero se empeñó en la literatura y en 2011 publicó su primera novela, Larga vida al Sol (2011), seguida por Viejo siglo nuevo (2012) y Dos revolucionarios a la sombra de Madero: la historia de Solón Argüello Escobar y Rogelio Fernández Güell (2016), con prólogo de su marido. También ha publicado cuentos y crónicas con temas históricos o filosóficos, como Un día de noche, Historia de un concilio y otros cuentos, Manuscrito de secretos y Filipo o Giordano Bruno.
Se casó con López Obrador el 16 de octubre de 2006, tres años después de que falleciera a los 46 años Rocío Beltrán Medina, la primera esposa del político, a consecuencia de un padecimiento en el sistema inmunológico. A los seis meses, el 6 de abril de 2007, nació Jesús Ernesto, el más pequeño de los hijos del candidato. En los días revueltos del conflicto poselectoral de 2006, Beatriz desapareció por completo de la escena pública y hasta corrió el rumor de una separación. Hoy le acompaña con frecuencia y hasta cantó en un vídeo.
