Prevé demora en los resultados
CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El Instituto Nacional Electoral (INE) anticipó ayer que el registro de resultados de las elecciones presidenciales tendrá una demora por la complejidad de los comicios y será hasta la mañana del 2 de julio cuando tenga un avance del 82%.
El secretario ejecutivo del INE, Edmundo Molina, explicó ante medios que recibirán la información de 157.000 casillas y recordó que habrá entidades hasta con seis votaciones (tres federales y tres locales) y eso entraña cierta complejidad.
“Durante las primeras tres horas será muy difícil tener información porque a las 20 horas todavía estamos cerrando las casillas en el centro del país”, señaló.
“Muy probablemente será hasta las 23 horas cuando empiecen a caer los primeros resultados”, añadió Molina.
Indicó que los votos de los mexicanos residentes en el extranjero serán los primeros en ser registrados ya que toda esa información, en su gran mayoría, ya ha llegado a sus instalaciones y a continuación será la de entidades que sólo celebren una elección.
El funcionario dijo que el INE calcula que hacia la medianoche del 1 de julio tendrá el 12% de los datos de la elección presidencial.
A las 3 horas del 2 de julio estará el 55%; a las 6 el 67% y a las 8 de la mañana del 2 de julio tendrán alrededor del 82% de la información.
Explicó que el proceso es lento porque el modelo de casilla única, que se utilizará en estos comicios, obliga al INE a tomar los datos para el PREP de las actas y estas se llenan cuando concluye todo el escrutinio y cómputo de las elecciones.
El próximo 1 de julio, alrededor de 89 millones de mexicanos están convocados a las urnas para elegir al presidente para el periodo 2018-2024, además de nueve gobernadores y a quienes ocuparán otros 3,400 cargos públicos en todo el país.
El INE cuenta con rigurosa normativa antifraude conformada por una credencial infalsificable y millones de voluntarios a cargo de contar los votos, la cual se ha perfeccionado en los últimos 30 años en México desde los controvertidos comicios presidenciales de 1988.
La identificación con fotografía es un instrumento de confianza para las autoridades que quieren tener “a raya al tigre” de los fraudes que marcaron la era hegemónica durante décadas del PRI, como el rasurado del padrón, los muertos votantes, carrusel de votantes y casillas zapato.
También usa un papel de seguridad fabricado exclusivamente para estos comicios con lo se hace imposible falsificar las papeletas, al tener elementos de seguridad como una marca de agua.
