CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).- El próximo gobierno federal puede bajar los precios de la gasolina y el diesel para cumplir la promesa de campaña del virtual presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, pero la medida implicará un sacrificio fiscal, coincidieron analistas.

Ramsés Pech Razo, consultor del sector energético, dijo que una de las alternativas que López Obrador tiene es la eliminación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se aplica a los combustibles, lo cual puede ayudar a bajar el precio hasta 1.50 pesos por litro.

El catedrático de la UNAM Víctor Rodríguez coincidió en la alternativa, aunque advierte que eso implicará sacrificar ingresos del IEPS.

El impuesto que se aplica a combustibles dio a las finanzas públicas 216 mil 500 millones de pesos en 2017, equivalente a tres veces el presupuesto de la Secretaría de la Defensa Nacional (69 mil 408 millones) y dos veces el destinado a Desarrollo Social (105 mil 340 millones).- Noé Cruz Serrano