El gobernador de Durango

“Me preparé para el golpe”

DURANGO (AP, EFE, El Universal y Notimex).— Un pasajero estadounidense del vuelo que se estrelló cuando estaba por despegar dijo que una fuerte ráfaga de viento y granizo golpeó al avión de Aeroméxico, aparentemente azotándolo al suelo, donde se arrastró por un campo antes de detenerse.

Alberto Herrera, de Chicago, describió los momentos aterradores que vivieron pasajeros y tripulantes cuando el avión se elevó brevemente antes de desplomarse en un campo más allá del límite de la pista.

“Empezábamos a ganar velocidad y tan pronto como comenzábamos a despegar de repente el avión tuvo problemas y fue golpeado por el granizo”, señaló Herrera, hablando en inglés, ingeniero de páginas web, de 35 años, que visitó Durango para el bautizo del bebé de su primo.

Desde su habitación de hotel, Herrera relató que “cuanto más entrábamos en la tormenta, más pesado se hacía el granizo y nos llegaba más viento”.

“Entonces, de repente, el avión empezó a balancearse y a moverse gravemente, a moverse gravemente y luego golpeó contra el suelo”.

Instinto

“Simplemente por instinto empecé a prepararme para el impacto cuando el avión comenzó a sacudirse y a golpear el suelo”, afirmó Herrera a la cadena NBC. “Es una bendición que esté aquí para contar la historia”.

Señaló que ambas turbinas se desprendieron. El aparato acabó en posición normal y se activaron los toboganes de desalojo.

El fuego alrededor de las alas eliminó la posibilidad de usar las salidas en esas partes, así que Herrera dijo que se fue hacia una salida trasera y comenzó a ayudar a otras personas a abandonar la aeronave. Muchos caminaron hasta el final de la pista para esperar ahí las unidades de emergencia.

La Arquidiócesis de Chicago informó que el sacerdote Esequiel Sánchez también estaba en el vuelo AM2431de Aeroméxico.

La Arquidiócesis precisó en un breve comunicado que el sacerdote sufrió algunas lesiones, “pero estamos agradecidos de saber que está (…) descansando”. “Oramos por el padre Sánchez y todos los afectados por este accidente aéreo”, indicó.

“En perfecto estado”

En conferencia, el director ejecutivo de la compañía Aeroméxico, Andrés Conesa, informó que las cajas negras de la aeronave accidentada fueron encontradas en “perfecto estado”.

“Ya se recuperaron las dos cajas negras del avión. Están en perfectas condiciones, y ahora tendrán que ser analizadas”, dijo, y agregó que las investigaciones van a ser “un proceso largo”.

Conesa aseguró que todavía se desconocen las causas del accidente, que podría haberse debido a “varios factores”, aunque horas antes el gobernador de Durango, José Rosas Aispuro, apuntó a una ráfaga de viento como principal responsable.

Comisión investigadora

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes dijo que ya se iniciaron los trabajos de la Comisión Investigadora y Dictaminadora de Accidentes de Aviación.

En la Comisión participan representantes de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), responsable de la investigación; de la empresa fabricante Embraer, de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) y de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, país de fabricación de los motores.

En la misma rueda de prensa del responsable de Aeroméxico, el director general de Protección Civil de México, Ricardo de la Cruz, informó que 22 personas permanecen hospitalizadas por el accidente y que “muchas de ellas” serían dadas de alta en las próximas horas.

También confirmó que en la aeronave había “una cantidad importante de extranjeros”, sobre todo estadounidenses, así como un pasajero español y otro de origen colombiano.

El funcionario informó que el piloto del vuelo, Carlos Galván, está consciente y que ya habían hablado con él, después de haber sido intervenido quirúrgicamente.

Coinciden versiones

En un comunicado, el gobernador de Durango afirmó que la aeronave fue impactada cuando despegaba por una fuerte ráfaga de viento que la hizo descender bruscamente y tocar tierra con el ala izquierda, lo que causó el desprendimiento del motor del mismo lado.

Aispuro Torres añadió que el aparato se desplomó, salió fuera de la pista desplazándose sobre el terreno y quedando aproximadamente a 300 metros de la misma.

La posición horizontal en la que quedó el avión permitió el rápido desalojo por los toboganes y otros accesos, lo que facilitó rescatar a los 97 adultos y menores de edad, así como dos infantes y los cuatro tripulantes.

Informó que los heridos más delicados están una niña con quemaduras de primero y segundo grados mientras que el piloto del avión se encuentra en estado estable después de ser operado en la noche del martes.

En entrevista, Luis Gerardo Fonseca Guzmán, director de Aeronáutica Civil de la SCT, afirmó que no alcanzó a despegar ni logró altura, porque se encontraba en la trayectoria de despegue inicial cuando salió de la pista y se desplazó por el terreno que está entre la pista y la calle de rodaje del aeropuerto. El correr esta distancia de 200 a 300 metros ocasionó el daño en el fuselaje y el desprendimiento de los motores.

Fonseca Guzmán mencionó que fue a la mitad de la pista “cuando el avión sale de la misma e inicia el desplazamiento en el terreno irregular, y con la velocidad que llevaba es lo que provoca el daño. Fue un desplazamiento horizontal, sin girar ni nada, lo cual no permitió daños mayores y que los pasajeros pudieran salir”.

Además, dijo, la tripulación y los pasajeros actuaron conforme a los protocolos establecidos, y salieron de manera ordenada, “esa es la principal razón de la que podemos agradecer que no haya víctimas fatales”.

En el vuelo iban al menos 65 ciudadanos estadounidenses, a quienes se les brindan servicios consulares y otro tipo de apoyo, según informó anoche un vocero de la embajada de Estados Unidos en México.

 

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