Activista advierte sobre las medidas estadounidenses
CIUDAD DE MÉXICO.— Estados Unidos aprovechó la pandemia para endurecer las medidas migratorias, al tiempo que realiza deportaciones que vulneran la salud de otros países, afirmó el integrante del Movimiento Migrante Mesoamericano, Rubén Figueroa.
“El temor más grande era que el gobierno estadounidense empezara a deportar migrantes que estaban en estaciones migratorias porque la probabilidad de que un migrante tuviera contagio es mayor”, dijo el coordinador Sur-Sureste de la organización con presencia en México y Centroamérica.
Estados Unidos activó una maquinaria de deportaciones en medio de la pandemia, lo cual causó al menos un brote de contagios en el norte de México y casos entre guatemaltecos repatriados en vuelos, recordó Figueroa.
“Se aprovechan de un momento para poner medidas de restricción mucho más fuertes, de seguridad mucho más fuerte; se vulnera tanto a estas personas como también a los pueblos y los países de donde son. Eso está claro, es notorio”, apuntó.
Analistas y defensores coincidieron en que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos no realizó pruebas a todos los migrantes antes de deportarlos, a pesar de los contagios de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19) detectados en sus centros de detención.
A la fecha, habían dado positivo por el nuevo coronavirus 522 de los 1,073 migrantes detenidos en centros de ICE a los que se les han hecho pruebas, mientras a finales de abril la población en esas instalaciones superaba las 29,600 personas, según cifras de la propia agencia estadounidense.
Figueroa comentó que es posible que en los próximos días se conozcan más brotes en los lugares de origen de migrantes regresados, que en el caso de México es por vía terrestre a través de la frontera común.
Además de los casos en México y Guatemala, migrantes deportados por Estados Unidos en vuelos también han dado positivo por la COVID-19 en Colombia, Haití y Jamaica, según distintos reportes.
“Vulnera aún mucho más no solamente a las personas migrantes, sino también a los pueblos a donde ellos están siendo trasladados y a las familias en sus lugares de origen”, señaló el activista, quien lleva años atendiendo migración en tránsito en el sur de México.
De acuerdo con un análisis publicado por el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR, por sus siglas en inglés), el ICE ha realizado 72 vuelos de deportaciones a 11 países de América Latina y el Caribe desde el 13 de marzo, cuando Estados Unidos declaró emergencia por la Covid-19.
El autor del reporte del CEPR subrayó que los deportados eran personas que estuvieron detenidas en centros del ICE, instalaciones que se habían convertido en lugares de brote y eso significaba que “Estados Unidos está exportando el virus a toda la región”.
A las deportaciones se sumó que, amparado en una orden para evitar transmisión del virus, Estados Unidos comenzó a expulsar desde marzo hacia México a miles de migrantes irregulares mexicanos y centroamericanos tras detenerlos en la frontera común, sin hacerles pruebas.
Figueroa alertó sobre las complicaciones y riesgos de esta medidas.— Xinhua
