El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, quien estaría en la mira del CJNG. (Foto de tiempodigital.mx)
El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro. (Foto de tiempodigital.mx)

CIUDAD DE MÉXICO.- Uno de los sicarios detenidos tras el atentado contra el secretario de Seguridad de Ciudad de México, Omar García Harfuch, reveló que en la lista de objetivos del Cártel Jalisco Nueva Generación está el gobernador de ese Estado, Enrique Alfaro, según informa “Reforma”.

Conforme a reportes oficiales, uno de los detenidos reveló que Alfaro está en la mira y ya se planeaba una operación para atentar contra su vida “por no estar jalando” con el CJNG.

Te puede interesar: López Obrador: Se sabía de un posible atentado 10 días antes del ataque

El Cártel también habría amenazado al canciller Marcelo Ebrard, al secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, y al titular de la Unidad de Investigación Financiera (UIF), Santiago Nieto.

En entrevista con Ciro Gómez Leyva, el gobernador Enrique Alfaro admitió que recibió informes de las amenazas del CJNG en su contra.

Afirma que es un desafío al estado mexicano

Sin embargo, afirmó que es una muestra de desafío que se está generando contra el estado mexicano.

“Me parece que más que una amenaza específica contra un servidor, pues es, una vez más, una muestra de desafío que se está generando contra el estado mexicano”, indicó.

“Lo que estamos viendo es una amenaza contra las instituciones”.

Llama al presidente a cerrar filas

El gobernador señaló la necesidad prioritaria de que el presidente Andrés Manuel López Obrador convoque a cerrar filas y afrontar “este terrible mal” de manera conjunta y coordinada.

“Se trata de cuidar al país, no cuidar intereses de agenda personal”, comentó.

El gobernador señaló que las amenazas generan intranquilidad, pero no se puede gobernar con miedo.

No se negocia con delincuentes

Añadió que se deben de mantener los objetivos claros y con las medidas necesarias seguirá adelante.

Por último, Alfaro advirtió que con los grupos de delincuentes “no se platica y no se negocia”.

Con información de Reforma y El Universal