Llama el sector agroalimentario a la colaboración
CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El sector agroalimentario mexicano necesita políticas que estén basadas en ciencia más que en una ideología, aseguró ayer viernes al gobierno el nuevo presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), Juan Cortina Gallardo.
“Siempre tiene que haber un diálogo con el gobierno y tiene que ser con un espíritu sincero de colaboración y de construcción. El gobierno se tiene que dar cuenta de que necesitamos ser eficientes, necesitamos ser competitivos para que este sector siga creciendo”, reclamó Cortina durante una entrevista horas después de tomar el cargo como titular del gremio.
El nuevo líder de los agroindustriales mexicanos, director del Grupo Azucarero México, remarcó al comenzar su mandato la importancia para la economía de este “sector clave”.
“El sector agroalimentario mexicano ha sido de las pocas luces positivas en el perfil económico del país en los últimos meses. Incluso el sector agroalimentario en los últimos ocho años ha estado creciendo 50% más que el resto de la economía en su conjunto”, recordó.
Durante la pandemia, la economía de México cayó 9.8% mientras el campo creció 2.7 %, cifras que sumadas a unas exportaciones anuales de 40,000 millones de dólares y a un superávit en la balanza comercial de más de 11,000 millones de dólares convierten al sector en un gran activo para el país.
Por ello, Cortina espera tener un diálogo concreto con el gobierno federal que satisfaga el diagnóstico que ha trabajado en los últimos dos o tres meses.
Discusiones cruciales
“Siento que la política pública va mucho al asistencialismo y no hacia la productividad. Creo que nos tenemos que enfocar a la productividad también”, reclamó, en referencia a las ayudas directas y programas sociales del Ejecutivo hacia pequeños productores.
Una de las primeras discusiones que el empresario del azúcar afrontará con el gobierno presidido por el presidente Andrés Manuel López Obrador será la encrucijada del “outsorcing” o subcontratación, una modalidad laboral que las autoridades quieren prohibir.
“No podemos estar de acuerdo en algo que va a restar competitividad y que va a incrementar la informalidad en el sector”, aseveró, tras argumentar que “los siete millones de empleos” que el sector ofrece en las zonas rurales del país son claves para el bienestar de muchísimos mexicanos”.
Otro tema candente entre el campo y el Ejecutivo federal es la prohibición del glifosato, un herbicida posiblemente cancerígeno, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) que está permitido en casi todo el mundo y que México ha prohibido a partir de 2024.
Para el líder de la industria agroalimentaria, este es un asunto que hay que hablar muy bien con la autoridad, ya que defendió que no hay alternativas.
“Si no permitimos el uso del glifosato en México, le pega al agricultor en la productividad un 30 %. Por otro lado, le pega en los rendimientos y en los costes”, argumentó Cortina Gallardo.
