La Iglesia aboga por víctimas del metro colapsado
CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— La jerarquía católica señaló ayer que la Línea 12 del metro de la capital, que colapsó el pasado lunes y dejó 26 fallecidos y más de 80 de heridos, necesita “de una urgente y cercana atención” e hizo un llamado a abrazar “al desprotegido y vulnerable”.
En su editorial dominical del semanario Desde la Fe, la Arquidiócesis de México aseveró que la zona afectada por la nueva suspensión del funcionamiento de la Línea 12 del metro debe resolverse pues muchas personas que habitan en la zona donde ocurrió el accidente son de escasos recursos.
“Gente en estado de pobreza, cuya vida puede hacerse miserable si no se les apoya de la manera correcta y se atienden sus necesidades prioritarias”, puntualizó.
La Línea 12 del metro capitalino ha sido polémica desde su inauguración en octubre de 2012, a pocos meses de que el actual canciller, Marcelo Ebrard, concluyera su mandato como alcalde del entonces Distrito Federal.
La llamada línea dorada, que llegó a ser la obra pública más costosa del momento en México y fue criticada por despilfarro, presentó varias fallas y parte de sus servicio estuvo suspendido entre 2013 y 2014.
La Arquidiócesis indicó que la tragedia del metro ha abierto “nuevamente esa añeja herida del oriente de la Zona Metropolitana, que ahora se enfrenta otra vez al caos de sus habitantes por llegar a sus destinos”.
Y señaló que esto se recrudece al estar pasando por la emergencia sanitaria del coronavirus.
Recordó que esta línea del transporte público representaba el ahorro de una hora o más en tiempos de traslados de los habitantes de zonas alejadas del centro de la capital y por ello urge hallar una solución para mejorar la calidad de vida de millones de personas.
El organismo puntualizó que este debe ser un momento “que debe unir” y resaltó la actitud de los habitantes de la zona quienes, dijo, “han dado muestra ejemplar de esta solidaridad con quienes ahora se encuentran desprotegidos a causa de la tragedia”.
