CIUDAD DE MÉXICO.- El Congreso de Hidalgo declaró las peleas de gallos como patrimonio cultural inmaterial al apelar a la tradición y a la economía que generan en la región.
De esta manera se suma a Aguascalientes, Nayarit, Tlaxcala y Zacatecas, mientras que los próximos en sumarse a la lista serían Yucatán y Chihuahua.
Con 24 votos a favor y 3 en contra se aprobó ayer en el Congreso de Hidalgo declarar las peleas de gallos patrimonio cultural inmaterial, el mismo día en que se votó la despenalización del aborto en ese Estado.
Diputado de Morena presentó la iniciativa
La propuesta estuvo a cargo del diputado Rafael Garnica Alonso, de Morena, y la votación sucede apenas dos semanas después del llamado Derby Internacional.
Se trata del evento de peleas de gallos más grande de México, celebrado en Pachuca, capital de Hidalgo.
El Derby Internacional reunió a más de 3,000 personas al día en el palenque.
Las apuestas, pulmón económico de las peleas de gallos, sumaron cifras millonarias mientras que en el recinto contiguo a la arena se celebró una feria de negocios donde se vendieron desde navajas de combate hasta productos veterinarios.
Mil peleas de gallos en 4 días
El evento, con más de cien trabajadores, constó de mil peleas en cuatro días.
“Evolucionamos poco a poco a lo largo de los años e integramos a la industria de la gallicultura que genera en México 4 millones de empleos” declaró Cesar Cornejo, uno de los promotores del evento.
Estas cifras sirven para convencer a los parlamentos estatales como el de Hidalgo.
La estrategia de los galleros es llevar las propuestas de declaratoria de la mano de un político que pertenezca a un grupo parlamentario con amplia representación, en este caso Morena.
Se asegura que hay partidarios de las peleas de gallos en casi todos los partidos políticos de México.
A favor y en contra de las peleas de gallos
Efraín Rábago, presidente de Sección Nacional de Criadores de Aves de Combate, expresó su confianza en que pronto en Chihuahua se dé la próxima declaratoria.
Rábago es además representante de la Comisión Mexicana de Promoción Gallística y Tradiciones Unidas por México.
Las peleas de gallos tiene un fuerte arraigo en distintas zonas de México, especialmente en las rurales.
El objetivo de Rábago es mantener en el ámbito legal esta práctica centenaria en México, que cuenta con muchos detractores.
Iniciativas en contra de ese espectáculo
En los dos últimos años hubo iniciativas para prohibir las peleas de gallos en varios estados, y los de Veracruz y Quintana Roo votaron a favor de ellas.
“Los primeros gallos de pelea los trajeron los españoles durante la conquista”, comenta Rábago.
En México se celebran unas 3 millones de peleas de gallos al año y para cubrir ese número se necesitan 40 millones de aves de combate, explica.
Hay más de 1,200 clubes y asociaciones de criadores de gallos de pelea. Y se estima una derrama económica de la industria de 36,000 millones de pesos en impuestos al año, según los gremios galleros.
Justificaciones de los galleros
Los galleros justifican sus argumentos económicos y culturales y apelan también al condicionante biológico.
Un gen de pelea que porta esta especie tiene más de 65 millones años, según los defensores de los combates entre gallos.
Para Beatriz Vanda de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, este factor natural es relativo pues “todos los animales pelean, pero no hasta la muerte“.
Férrea defensa de las peleas de gallos
“En casos el gallo más débil huye, lo que se hace es fomentar genéticamente, además de entrenándolos, su agresividad”, indica.
Rábago y sus asociados se muestran firmes ante los argumentos animalistas:
“No vamos a dejar que se prohíban porque de ello dependen muchas familias”.
“Además de ser parte de nuestra identidad como mexicanos son fuentes de empleo necesarias para el ser humano”, concluyó.
