Foto de archivo fechada el 6 de junio de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— México afrontará en 2022 elecciones a gobernador en seis estados, como el importante polo turístico de Quintana Roo, con roces existentes dentro de la propia oposición y la duda de si Morena ganará todavía más peso a nivel regional.

Los mexicanos volverán a las urnas un año después de la elección más grande de la historia del país, en donde se renovó la Cámara de Diputados y se eligieron 15 gobernadores, 30 congresos locales y las alcaldías de casi 2,000 municipios.

De las regiones en disputa en 2022 —Hidalgo, Durango, Tamaulipas, Oaxaca, Quintana Roo y Aguascalientes—, el oficialismo (Morena) es favorito en cada una de ellas con la excepción de la última, feudo en manos del Partido Acción Nacional (PAN).

Actualmente la coalición del gobierno tiene el control de 17 de los 32 estados del país, además de la jefatura de Ciudad de México.

En la próxima jornada llaman la atención, por su importancia, Tamaulipas, punto estratégico en el cruce terrestre de mercancía entre Estados Unidos y México, y el caribeño Quintana Roo, uno de las mayores atractivos turísticos del país.

A diferencia de pasados comicios, en donde Morena mantuvo estrecha mayoría parlamentaria, gracias a su coalición con los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo (PT), y confirmó su músculo territorial al ganar en 11 estados, esta elección cuenta con menos focos mediáticos.

Sin embargo, Khemvirg Puente, politólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advierte de que la jornada del 5 de junio podría encumbrar al partido del presidente López Obrador y convertirlo en la formación con mayor fuerza territorial, algo que le daría una ventaja para las presidenciales de 2024.

“Morena puede consolidar su dominio, porque se prevé que vuelva a ganar, y esto podría sentar las bases de un partido hegemónico”, remató Puente en entrevista.

La apuesta de Morena ha sido postular políticos veteranos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que pasaron a las filas morenistas en los últimos años. Así sucedió en Hidalgo con Julio Menchaca, en Durango con Marina Vitela y Tamaulipas con Américo Villareal. La selección de candidatos terminará en los tribunales después de que dos aspirantes perdedores, en Oaxaca y Durango, anunciaran impugnaciones, aunque en el caso de Tamaulipas los magistrados ya fallaron a favor del partido.

La batalla política de este año también pondrá a prueba la cohesión de la alianza opositora “Va por México” (PAN, PRI y PRD).

“Va por México” obtuvo pequeñas victorias durante 2021, como impedir la mayoría de dos tercios del oficialismo en el Congreso, necesaria para aprobar reformas constitucionales, y ganar la mitad de las alcaldías de Ciudad de México.

José Antonio Crespo, analista político y profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), cree que el reto de la disidencia será evitar que Morena gane en la mayoría de los seis estados.

“Pan comido”

“Si va en coalición, como en 2021, la oposición puede evitar un triunfo aplastante del gobierno, si no van juntos será un pan comido para Morena”, sentenció el académico.

Hasta el momento, la oposición ha confirmado que participará con una candidatura unitaria en Tamaulipas, Durango, Aguascalientes e Hidalgo, este último gobernado por el PRI durante casi un siglo.

Nueva fricción

En el último de estos cuatro estados se ha escenificado una nueva fricción dentro del tripartito opositor.

El pasado 30 de diciembre, el gobernador priista de Hidalgo, Omar Fayad, se quejó agriamente en sus redes sociales del presidente de su propia formación, Alejandro Moreno, a quien acusó de entregar la candidatura del estado al PAN.

“Esto es otro de los muchos agravios que en lo oscurito le han venido haciendo a la militancia”, arremetió el gobernador Fayad.

Moreno le respondió que “no hay espacios para imponer candidatos destinados a la derrota”.

La realidad es que la oposición no ha dado a conocer a su candidato en esa región, pero tampoco ha descartado que la persona elegida no esté afiliada al PRI.

La contienda en 2022 será una primera prueba de cara a la sucesión presidencial que se realizará dentro de dos años.

Último choque

En 2023 los partidos tendrán un último choque en Coahuila y Estado de México, los últimos dos graneros de votos del PRI, en caso de que Morena gane Hidalgo.

“No necesariamente lo que pasa en los estados se refleja en las generales, con el Estado de México pasa igual, muchas veces se dice que es un ensayo y eso no suele ser así siempre. El PRI ganó en 2017 y quedó tercero en la presidencial un año después”, advirtió Crespo.

 La denuncia contra consejeros

“FGR determinará destino de denuncia contra consejeros del INE”, dijo Sergio Gutiérrez.

En manos de la Fiscalía

La Fiscalía General de la República (FGR) será quien determine legalmente el proceso y lo que ocurrirá con la denuncia penal en contra de los seis consejeros del INE, porque la Cámara de Diputados ya no tiene interés de continuar con la misma, aseveró.

No procede desistirse

El presidente de dicha instancia legislativa dijo que la Fiscalía General de la República es quien determinará ya lo que proceda conforme a derecho, al tiempo que comentó que no es procedente desistirse de la denuncia porque la misma se sigue de oficio, pero la Cámara de Diputados “ya no nos metemos e incluso mandamos información adicional” para que se concluya con este asunto.

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