JALISCO.- Una niña de dos años consumió una galleta en el municipio de Tototlán, Jalisco, sin saber que estaba envenenada. Otra menor de seis años que también la comió, lucha por su vida.
De acuerdo con el reporte de medios locales, alguien tiró la galleta a la casa para acabar con la mascota de la familia porque “ladraba mucho”. No obstante, fueron las pequeñas las que la ingirieron.
El incidente ocurrió el pasado 1 de febrero y empezó a viralizarse por los ecos de la familia que pide justicia por la muerte de Heidy Valeria.
Vieron la galleta y la comieron
La niña estaba jugando con su vecina cuando vieron la galleta y se la comieron. Heidy fue la primera en sentirse mal, por lo que su mamá la llevó a la Unidad Municipal de Protección Civil, donde procedieron a tratar el caso como intoxicación. Tras dos días hospitalizada, la pequeña falleció en el Hospital de Zona número 6.
El presidente municipal, Juan Carlos Vázquez Coyul, se pronunció sobre el caso.
“Por desgracia, la pronta acción de Protección Civil al momento de ejecutar el protocolo de atención, no fue suficiente; en el traslado al hospital en dos ocasiones la pequeña fue sacada de paro”.
La Fiscalía Regional inició una carpeta de investigación para dar con el responsable.
Arturo Islas habla del caso de las niñas envenenadas
El caso tuvo mayor distribución luego de que el activista Arturo Islas se unió al reclamo y las peticiones de justicia a través de una transmisión en sus redes sociales.
“Esos tipos deben estar en la cárcel”, sentenció.
