“El presidente de México tiene una forma de gobernar que tiene mucho que ver con hablar mucho y hacer poco, es decir, es un gobierno bastante caótico; casi diría que es una buena noticia porque es mejor que no haga nada, pero crea un desorden administrativo que llama mucho la atención”.
Esta frase, expresada por el historiador español y experto en relaciones internacionales Florentino Portero Rodríguez, es un reflejo de lo que se ve desde fuera.
En un mundo globalizado, lo que dice y hace México, ubicado en un lugar geográfico y económico estratégico, tiene mucha importancia. Las relaciones con otros países, la estabilidad política y económica y la certidumbre son señales que el país debe cuidar con ahínco y mucho interés.
Para hablar de algunas de estas cuestiones, sobre todo en el ámbito de una importante relación con otros países cercano y no tanto, como la Unión Europea, Diario de Yucatán se puso en contacto con Florentino Portero Rodríguez, quien además es miembro fundador del Grupo de Estudios Estratégicos en España.
Durante una extendida plática en la que se tocaron temas dispares como el conflicto de Ucrania, información que puede consultarse en la sección Internacional de ayer, o la política latinoamericana y en la entrevista completa en vídeo que reproducimos en www.yucatan.com.mx, Florentino expresa algunas reflexiones sobre el papel de México visto desde el exterior.
“El presidente mexicano mantiene posiciones izquierdistas y populistas y tiende a tener relación con otros dirigentes latinoamericanos, las cuales son preocupantes y poco tienen que ver con la cultura democrática”, comenta.
Esta situación deriva en un éxodo de capitales cada vez mayor, muchos de ellos con Madrid como receptor.
“Lo que estamos viendo en España es la llegada de mucha gente y mucho dinero procedente de México, concretamente en Madrid. Están haciendo muchas inversiones en la capital. El alto empresariado mexicano tiene inseguridad e incertidumbre sobre el futuro del país y están tomando medidas.
“Cuando en algún país latinoamericano hay problemas de esta índole, se nota en Miami al día siguiente porque esta ciudad es la capital del mundo hispano tanto económica como empresarial. Eso se da por la inquietud y la inseguridad. Ahora bien, después de Miami, el segundo punto neurálgico es Madrid porque aquí los latinoamericanos se encuentran como en casa y viven bien”, añade el especialista.
Eso sí, subraya en que lo que es una buena señal para unos, es dramática para otros: “Todo esto es una buena señal para Madrid pero muy mala para México, ya que el país tiene que generar confianza entre sus ciudadanos para que emprendan, generen puestos de trabajo y sean capaces de que el país afronte la cuarta revolución industrial con seguridad y aplomo.
“México tiene la capacidad económica y humana para afrontarla y salir de ella en una posición de mayor fuerza y relevancia que la que tiene ahora mismo en el mundo. Pero hace falta estabilidad política, saber hacia dónde se va. Si esta experiencia hace que la sociedad mexicana y los otros partidos políticos logren un gran acuerdo para que la inversión sea más sólida, será clave para el futuro del país”, dice.
El fallo latinoamericano
Aprovechamos para tocar base con Florentino sobre México en ese contexto político latinoamericano. Le preguntamos cómo está la situación de la región desde los ojos de la UE.
“Hace unas décadas Latinoamérica era una zona muy problemática porque había un alto número de dictaduras. El gran reto hoy es cómo logramos transiciones pacíficas hacia regímenes democráticos; cómo se estabilizan las democracias que hay para que haya convivencia y paz; y cómo estos regímenes democráticos animan el comercio, la economía, la estabilidad, etc.
“Lo que no se ha hecho realidad es un tema que preocupa mucho a la Unión Europea, que es la justicia social y la distribución de la renta. Está muy bien que haya trabajo y democracia, pero si yo, votante, no tengo claro que este modelo de estado me permita tener un futuro y se lo permita a mis hijos, ¿por qué debo ser fiel a un sistema político? Puedo cambiar. No hay fidelidad. Ése es el gran fallo de las democracias latinoamericanas”, señala.
El especialista también mencionó durante la entrevista cuál es la verdadera preocupación de Bruselas y no, no es Latinoamérica:
“España y Portugal están muy vinculadas con la región. Es cierto. Las empresas de estos países están muy presentes en Latinoamérica. En Bruselas es distinto; a ellos no les interesa mucho América Latina porque Europa tiene problemas más serios e inmediatos como el Magreb, Oriente Medio, el este de Europa, etc.
Zona indopacífica
“Para los países más ricos de Europa, el mayor interés es la zona indopacífica que es donde se da el emprendimiento, se generan empresas, riqueza y hay más futuro. Todos están allí para tener un importante punto de mercado. Allí hay un número mayor de democracias que te dan cosas que Latinoamérica no da, que es la seguridad jurídica. América Latina queda rezagada en este panorama”, subraya.
Antes de pasar a otro tema, Florentino Portero sentencia con esta reflexión: “Los nacionalistas latinoamericanos deberían pensar por qué se dejan seducir por los chinos y los rusos antes que por los estadounidenses, porque los primeros son imperios mucho peores que los segundos”, puntualiza. — Javier Caballero Lendínez
