En una operación de la Fiscalía de Guerrero se decomisó droga y 3 tigres de Bengala que criminales alimentaban con cuerpos de sus rivales.
El decomiso ocurrió tres días antes de que habitantes de Quechultenango retuvieran y expulsaran a 50 elementos del Ejército y 20 agentes ministeriales estatales, afirma el periódico “Reforma”.
La operación fue en la cabecera municipal y en la comunidad de Tlanicuilulco, bastión del grupo criminal “Los Ardillos”, que controla municipios de la zona Centro y Montaña Baja de Guerrero.
Según la Fiscalía del Estado, en Tlanicuilulco decomisaron siete vehículos robados y cinco inmuebdles donde se encontraron autopartes.
¿Para qué usan los criminales a los tigres?
Además, se detuvo a una persona y se decomisó un arma de uso exclusivo del Ejército.
Por su parte, fuentes que conocen cómo operan esos grupos criminales señalaron que utilizan los tigres para que devoren a sus víctimas.
Luego de la operación, la semana pasada, unos 500 habitantes retuvieron en Quechultenango a militares, a quienes acusaron de abusos.
Enrique Martínez López, comandante de la 35 Zona Militar, con sede en Chilpancingo, y Evelio Gómez, Secretario de Seguridad Pública del Estado, firmaron una minuta en donde se comprometieron a dejar en libertad al detenido.
Las autoridades también accedieron a que en futuros operativos en esa zona, el Ejército y la Guardia Nacional sean acompañados por policías municipales y comunitarios.
“Los Ardillos” dominan en una zona de Guerrero
El grupo delictivo “Los Ardillos” domina en Quechultenango y otros municipios de la región desde hace varios años.
La Fiscalía de Guerrero y la Fiscalía General de la República (FGR) señalan que los líderes del grupo son los hermanos Celso e Iván Jiménez Ortega.
En la zona se considera a esos hermanos como benefactores sociales, lo que fortalece su dominio.
