CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El 70% de los mexicanos que requieren ayuda psicológica para tratar sus problemas de salud mental no la reciben, pues la mayoría de ellos consideran que pueden solos con estos padecimientos, resaltó ayer una especialista.
“Lamentablemente sabemos que en México el 70% de la población que necesita ayuda no la está recibiendo, aun cuando los problemas de salud mental aumentaron debido a la pandemia por Covid-19”, dijo en conferencia de prensa María Elena Medina Mora, directora de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, conmemorado ayer, la especialista reconoció que sigue existiendo un estigma alrededor de este tipo de condiciones que evita que las personas acudan a un especialista para tratar sus problemas de salud mental.
“El 90% de las personas piensan que pueden superar sus problemas de salud mental solas y ésa es la principal barrera”, apuntó.
En el país, una persona con depresión tarda 14 años en llegar a tratamiento, pues los trastornos de salud mental empiezan en la adolescencia. Pero hasta antes de la pandemia poco se hablaba de estas enfermedades. “La pandemia hizo que esto fuera una conversación común y que la gente empezara a pedir ayuda”, explicó.
Medina Mora detalló que, de acuerdo con una encuesta realizada por la Facultad de Medicina de la UNAM, se detectó que la mayoría de los estudiantes de esta institución han padecido ansiedad, depresión y estrés postraumático que aumentaron las ideas suicidas.
Además, 38.6% de ellos tuvieron problemas económicos en el núcleo familiar debido al Covid-19 lo que llevó a consumir más alcohol y tener trastornos del sueño.
La especialista señaló que hombres y mujeres presentan problemas de salud mental casi en la misma proporción, aunque la población femenina es más propensa a sufrir depresión y ansiedad, mientras que en los varones hay más problemas conductuales y de adicciones.
Además, Medina Mora dijo que del 40 al 60 por ciento de los problemas de salud mental tienen una carga genética; sin embargo, existen otros factores de riesgo que pueden detonarlos. “Por ejemplo, las vicisitudes en la infancia, como la violencia en todas sus formas y la situación económica”, advirtió.
Falta de presupuesto
Ante este panorama, Medina Mora exhortó a las autoridades a legislar sobre la salud mental, sobre todo para destinar un mayor presupuesto gubernamental a la atención de esos problemas.
“Actualmente destinamos solo el 2% del gasto en salud en estos temas y se gasta casi todo en hospitales psiquiátricos, de ahí la importancia de dar más apoyo a estas enfermedades y de que la gente pida ayuda para tratar sus padecimientos”, concluyó la experta.
