CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La demanda de crédito ha resistido el alza de tasas del Banco de México y ha ayudado a la población a enfrentar los elevados índices de inflación.
De acuerdo con un análisis del banco BBVA, de enero a septiembre pasado el crédito al consumo mostró un crecimiento de 6.1% en términos reales, donde las tarjetas de crédito y préstamos de nómina han mostrado el mejor desempeño.
En la presentación del estudio “situación banca”, el economista en jefe de BBVA México, Carlos Serrano, explicó que pese a las tasas elevadas, las familias mexicanas están utilizando el crédito como una herramienta para sortear los incrementos en precios.
Para BBVA México, debido a que se espera una desaceleración de la economía mexicana hacia 2023, es factible que la elevada liquidez que tienen algunas familias empiece a reducirse a inicios del año próximo, con un efecto en el consumo y mayores previsiones de las familias.
“Hacia delante las perspectivas de una sensible reducción del crecimiento económico son consistentes con expectativas de moderación de la actividad crediticia, particularmente ante la incertidumbre sobre el grado de persistencia de la inflación. Adicionalmente, no puede descartarse el riesgo de que ante la escasez de flujos de financiamiento y el intensivo uso de estos recursos por parte del sector público pueda representarse un desplazamiento de la inversión privada”, señaló el grupo bancario.
Si bien en términos generales la inflación ha tocado su techo y se prevé una disminución hacia el cierre de año, las presiones en los precios de alimentos comenzarán a ceder hasta el año próximo, dijo el economista en jefe de BBVA México.
Serrano recordó que para este jueves, se espera que el Banco de México (Banxico) suba su tasa de referencia 75 puntos base, lo que la colocaría en 10 por ciento.
