SOCIEDAD

''Los Jesuitas de México no callaremos ante esta realidad''

El padre provincial de la Compañía de Jesús en México pide no permitir "que la violencia, el terror, el miedo tengan la última palabra"

Misa por el descanso de los sacerdotes jesuitas asesinados en Chihuahua, celebrada en la iglesia de San Ignacio de Loyola de Ciudad de México
Escrito en MÉXICO el

Mensaje del P. Luis Gerardo Moro Madrid, provincial de la Compañía de Jesús en México, al término de la misa en memoria de los sacerdotes Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, asesinados ayer en la comunidad de Cerocahui, del municipio Urique, Chihuahua.

Muy buenas noches, hermanos y hermanas.

Agradezco su  presencia esta noche, como también agradezco a las personas que nos siguen en redes sociales.

Agradezco la presencia de los medios de comunicación y la respuesta  solidaria que han tenido ante estos momentos de dolor que vivimos como Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús.

Hoy estamos aquí, celebrando la vida de dos hermanos nuestros quienes  fueron asesinados. Es un momento que debe significar un punto de quiebre y de no retorno en el camino y misión de la Compañía de Jesús en México.

Esta celebración es para honrar la memoria de nuestros hermanos Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, para recordar la manera en que ellos vivieron una fe viva, entregada a caminar con los pueblos indígenas siendo testigos de sus bondades y dignidades irrefutables.

Misa por el descanso de los sacerdotes jesuitas asesinados en Chihuahua, celebrada en la iglesia de San Ignacio de Loyola de Ciudad de México

Hoy, lamentablemente, hablamos del fallecimiento de dos hermanos, pero no tenemos sus cuerpos, y eso nos recuerda a las miles de familias  que buscan a sus desaparecidos en el país,  siendo a la fecha más de cien mil personas que no han sido localizadas.

Recordemos también a los miles de desplazados y migrantes, que dejaron sus hogares y no regresaron más. Y no olvidemos la violencia generalizada que vive la niñez, las mujeres, los hombres en muchos rincones de este país.

La Sierra Tarahumara es reflejo de ese profundo dolor; como muchas otras regiones del país, enfrenta condiciones de violencia y olvido que no cambian. Todos los días hombres y mujeres son privados, privadas arbitrariamente de la vida como hoy fueron asesinados nuestros hermanos quienes dedicaron su vida, hasta sus últimos minutos, a proteger y cobijar a otros.

Los Jesuitas de México no callaremos ante esta realidad que lacera a los más pobres del país. Seguiremos presentes en estas regiones a través de nuestras obras pastorales,  educativas y sociales. Al denunciar lo ocurrido, queremos hacer notar también el dolor que vive nuestro pueblo por la violencia imperante y solidarizarnos con tantas y tantos que viven estas mismas situaciones, sin que su sufrimiento suscite empatía y atención pública. 

Aspecto de la misa celebrada esta noche por el descanso de los dos sacerdotes jesuitas asesinados en Chihuahua

Sepan que como Compañía de Jesús  en México continuaremos con la misma convicción, con fe, para no callar ante la injusticia; con esperanza, para cambiar esta realidad. 

Pedimos a ustedes que se sumen a esta cruzada. Los invito a todos, a todas a seguir luchando desde el lugar que les corresponde en esta sociedad, a no permitir que la violencia, el terror, el miedo tengan la última palabra.

Es fácil responsabilizar a otros, echarle la culpa a otros. Y sí, habrá que exigirle a ellos, pero también habremos de exigirnos entre nosotros si no queremos seguir viviendo en el terror, en la violencia, en el miedo.

Los invito a seguir luchando hasta que la dignidad se haga costumbre.  Muchas gracias.

 

Ayer se inició la campaña "Justicia para nuestros Jesuitas", en la plataforma Actívate de la Red Familia.  Para apoyar la petición se puede firmar en este enlace