El Servicio de Administración Tributaria (SAT) es la máxima autoridad fiscal responsable del cobro de impuestos en México, pese a que muchos temen a sus multas y se quejan de sus -aparentemente- complicados requisitos para las declaraciones de impuestos de los contribuyentes.
Aunque es muy común escuchar que “nadie escapa del SAT”, ya que algunas acciones pueden meterte en problemas con la institución y generar multas; lo cierto es que hay algunos ingresos que no son vigilados.
La mayoría de los mexicanos tiene que pagar impuestos, ya que son la fuente principal por la que el gobierno obtiene ingresos para invertir en educación, salud, infraestructura, entre otros; según recuerda Dinero en Imagen, que también destaca cuáles son los ingresos que no son vigilados por el SAT.
¿Qué ingresos no son vigilados por el SAT?
De acuerdo con el sitio mencionado, son al menos tres categorías de ingresos que no son vigilados por el SAT, aunque algunas se presentan con especificaciones concretas.
De acuerdo con Carmen Lagunas, experta en impuestos y finanzas citada por Dinero en Imagen, los ingresos que el SAT no toma en cuenta son:
- Donativos.
- Alimentos.
- Herencias o legados.
Entre los donativos se especifican:
- Entre cónyuges (ilimitado).
- Los percibidos por los descendientes de sus ascendientes en línea recta (ilimitado).
- Aquellos que perciban los ascendientes de sus descendientes en línea recta (condicionado).
- Donativos que no rebasen el tope de 3 UMA anual.
En los alimentarios se especifica:
- La única condición que pone el SAT es que tengan carácter de acreedor alimentario.
Finalmente en el de las herencias, se advierte que es necesario:
- Se lo hagas saber al SAT en la declaración anual.
También es importante recordar que se deben incluir los gastos que son deducibles como médicos, colegiaturas o intereses por créditos hipotecarios en la declaración anual, esto con la finalidad de disminuir el pago de ISR o generar un saldo a favor.
