SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chiapas (EFE).— Cientos de indígenas y activistas se manifestaron ayer contra la violencia, el despojo de tierras y los megaproyectos en Chiapas.

Los contingentes estuvieron conformados por pueblos indígenas de la zona como el chol, tzeltal, tzotzil, y tojolabal, así como organizaciones civiles como El Pueblo Creyente, observadores internacionales y la Diócesis de San Cristóbal, quienes marcharon rumbo a la Plaza de la Paz, en San Cristóbal de Las Casas.

La protesta ocurrió en el marco del 12 aniversario de la pascua de Samuel Ruiz, obispo emérito y defensor de los derechos humanos indígenas en Chiapas, para pedir paz tras hechos violentos en los pueblos indígenas en la selva y en la frontera sur de México.

Los manifestantes portaron banderas blancas, rojas, y azules, además de letreros con leyendas como: “El pueblo creyente denuncia las injusticias a la gente”, “el pueblo nunca calla su voz” y “la paz es el fruto del amor y la misericordia”.

Esta marcha ocurrió en el contexto del aumento de la violencia en comunidades, pueblos y ciudades de Chiapas, donde denuncian que desde hace 15 años hay grupos fuertemente armados que se han apoderado de los pueblos indígenas, rurales y ciudades.

Apenas el domingo pasado una familia fue víctima de la delincuencia organizada cuando les explotó una granada en el interior de su domicilio, lo que dejó a tres menores de edad y a una mujer heridos en el municipio de Frontera Comalapa, en la zona fronteriza con Guatemala.

Aunado a esto, denunciaron los desplazamientos forzados, secuestros y asesinatos, despojo de tierras, los megaproyectos de infraestructura y la explotación minera. Al término de la marcha, hubo una misa en memoria de todos los caídos durante la lucha social.

 

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