Hay un refrán que reza “somos los que comemos”, de ser cierto no siempre sabemos quiénes somos; es decir, lo que ingerimos, pues la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advierte del peligro por comer queso amarillo o también conocido como queso americano.

Y es que el queso amarillo siempre es un ingrediente que no puede faltar en la hamburguesa, sándwiches o macarrones y una gran variedad de platillos, por eso conviene atender la advertencia de Profeco sobre comer queso amarillo.

Breve historia del queso amarillo

Antes de decirte los motivos de la advertencia de Profeco sobre comer queso amarillo, te cuento que si los quesos fueran superhéroes, el queso amarillo o queso americano pertenecería a la familia elástica, por su habilidad de derretirse sin perder su forma. 

La historia del queso amarillo se remonta a Suiza, resulta que a inicios del siglo pasado, en 1916 Walter Gerber y Fritz Stettler buscaban una forma de hacer sopa con un tipo de queso conocido como emmental, pero, tras trocearlo y derretirlo, la grasa se separaba del resto de la cuajada, formando una nata con mal aspecto en la superficie.

¿Cómo mantenerlo junto? Añadiendo citrato de sodio –sal fundente– para que al ser sometida al calor, la grasa quede atrapada en la red de proteínas, volviéndose suficientemente flexibles para fundirse, pero no tanto como para desintegrarse sobre la carne de tu hamburguesa. Fue en 1950 cuando James Lewis Kraft  afinó la técnica para que el proceso industrial para realizar quesos tipo americano e imitaciones es más económico, además se derrita de manera uniforme, con color agradable y más tiempo mayor de vida en anaquel.

¿Cómo se hace el queso amarillo o queso americano?

A diferencia de las variedades como panela, manchego o oaxaca que se elaboran a partir de la cuajada de leche, el queso amarillo o queso americano se hace al moler y fundir quesos madurados –gouda, colby o cheddar– y le agregan sodio, sales fundentes, aditivos y leche o algunos de sus componentes por eso en la industria alimenticia se les conozca bajo el nombre de “quesos procesados”.

De hecho para la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos por sus siglas en inglés) el queso amarillo no es un queso real, por lo que exige que cualquier queso elaborado a partir de una mezcla de dos o más quesos auténticos se etiquete como “queso fundido “o “producto de queso”.

Profeco advierte del peligro por comer queso amarillo

La misma Profeco reconoció en 2020 que no había una norma oficial que establezca la denominación de queso amarillo o queso americano y por eso las marcas hacían lo que querían; es decir, no daban información veraz en el etiquetado sobre el contenido; de ahí la analogía con el dicho “somos los que comemos“, pues de ser cierto no siempre sabemos quiénes somos; es decir, no siempre conocemos qué ingredientes tienen lo que ingerimos.

Así para, para que la información fuera clara para el consumidor, en abril de 2021 entró en vigor la modificación a la NOM-051-SCFI/SSA1, para un nuevo etiquetado, que establece que las denominaciones de los productos imitación deberá aparecer en la parte superior izquierda de la superficie principal de exhibición, colocando la palabra “imitación” al principio en mayúsculas, con negrillas en fondo claro en un tamaño del doble al resto de la denominación.

Profeco advierte del peligro por comer queso amarillo

Por lo que para evitar el peligro de comer queso amarillo la Profeco aconseja, de entrada, revisar las etiquetas, pues no todas las marcas cumplen con ello; por eso hay que verificar que tengan las leyendas como: imitación queso fundido tipo americano; imitación queso americano; estilo queso americano; rebanadas individuales sabor a queso americano; o producto alimenticio imitación queso.

  • Este tipo de opciones contienen más grasas trans que son un riesgo pues el consumo de ácidos grasos saturados, conocidos popularmente como grasas trans, no debe ser más del 10% de energía. Estas se forman cuando los aceites líquidos se convierten en grasas sólidas con procesos industriales y podrían provocar que el colesterol “bueno” baje, y el “malo” suba, por eso comer queso amarillo podría ser peligroso para tu salud, por el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
  • Tiene un bajo contenido nutricional a diferencia de otros tipos de queso.
  • Comer queso amarillo podría ser peligroso para tu salud por su alto contenido en sodio, pues cada rebanada tiene 238 miligramos cuando la OMS dice que la ingesta diaria no debe superar los 6 gramos; es decir, con una rebanada de este queso se ingiere el 11.9% del sodio total recomendado al día para un adulto y el 15.8% para un niño.
  • El queso americano contiene aditivos y conservantes para prolongar su vida útil y mejorar su sabor que son perjudiciales para la salud en grandes cantidades.

¿Cuál es el mejor queso amarillo mexicano según Profeco?

Singles Kraft: tiene menos gramaje de grasa tiene, 13 gramos por cada 100 gramos en la presentación de queso fundido tipo americano de 144 gramos. Igual para su producto extragrueso de 224 gramos.

LALA: Si se trata de carbohidratos, las presentaciones de LALA de 180 gramos y 144 gramos contienen 5 gramos por cada 100 gramos.

Ahora ya lo sabes, comer queso amarillo qué podría ser peligroso si se ingiere en grandes cantidades, así que la calidad y moderación son las claves para cuidar tu salud.

¿Cuál el el peor queso amarillo mexicano según Profeco?

Estos serían los peores quesos amarillos, según Profeco; y digo serían si fueran queso, porque la dependencia confirmó que estas marcas no son queso, pero se ostentan como tal y adicionan grasa vegetal a sus productos.

  1. Arma Sabori
  2. L de M Sandwich Food Service.
  3. Paulet.
  4. Queso estilo americano Camelia.

Ahora ya lo sabes, comer queso amarillo qué podría ser peligroso si se ingiere en grandes cantidades, así que la calidad y moderación son las claves para cuidar tu salud.