CIUDAD DE MÉXICO.- El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reanudó la discusión sobre la acción de inconstitucionalidad que busca impedir el paso de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

La iniciativa presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador pretende trasladar el control operativo y administrativo de la Guardia Nacional a la Sedena, pero una acción de inconstitucionalidad promovida por los senadores de oposición lo impide.

Los ministros analizaron el parámetro de constitucionalidad, que son argumentos jurídicos e históricos que conforman el proyecto y retomaron la discusión sobre este.

SCJN declara inconstitucional el traslado de la GN a Sedena

Este martes 18 de abril el pleno de la SCJN declaró inconstitucional el traslado operativo y administrativo de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional.

Los ministros que votaron en favor de declarar la inconstitucionalidad fueron:

  • Ricardo Ortiz Mena
  • Juan Luis González Alcántara Carrancá
  • Luis María Aguilar
  • Jorge Mario Pardo Rebolledo
  • Margarita Ríos Farjat
  • Javier Laynez Potisek
  • Alberto Pérez Dayán
  • Norma Lucía Piña Hernández

En contra del proyecto votaron:

  • Yasmín Esquivel
  • Loretta Ortiz Ahlf
  • Arturo Zaldívar

La acción de inconstitucionalidad fue promovida por senadores de la oposición y promovida ante la SCJN por el ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá. 

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Paso de la Guardia Nacional a la Sedena dividió a la SCJN

La discusión sobre la constitucionalidad del transferir el control operativo de la Guardia Nacional a la Sedena dividió a los ministros de la SCJN, y en un punto se encontraron en un impase.

El ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá, quien presentó la propuesta para invalidar el paso de la Guardia Nacional a la Sedena, señaló que la primera es una “institución netamente democrática” conformada por “hombres libres”.

Por el contrario, los soldados del Ejército son “que verdaderas máquinas o autómatas” cuyo propósito es servir a a determinado principio disciplinario para que solo requieren fuerza o agilidad pero nunca iniciativa.

“Al Congreso le vamos a dejar la organización y reglamentación del Ejército Nacional, que es enteramente distinto en su esencia a la Guardia Nacional; no le dejamos el poder de reglamentar […] porque sería centralizar demasiado esta idea, que es netamente democrática y que debe centralizarse administrativamente”, detalla.

Al inicio de la discusión, la ministra Loretta Ortiz afirmó que la iniciativa no vulnera el artículo 21 de la Constitución como denunciaron miembros de la oposición, quienes indicaron que la GN debe permanecer adscrita a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana al no ser un organismo de seguridad nacional.

El exministro presidente, Arturo Zaldívar, resaltó que los predecesores de la Guardia Nacional – la Policía Federal Preventiva, la Agencia Federal de Investigaciones y la Policía Federal – estuvieron marcados por la “existencia probada” del crimen organizado dentro de los organismos.

Zaldívar afirmó que desde su alto mando, quien tenía la misión de estructurar dichas instituciones desde su inicio, había una relación con el crimen organizado, montajes y simulación e incluso la incorporación de esta policía a la Secretaría de Gobernación (Segob) no logró transformar una institución policial penetrada de origen.

“La Guardia Nacional se crea para romper con una institución policial viciada que tuvo dos procesos no exitosos de reestructuración y, en esencia, para generar una desvinculación del aparato institucional con el crimen organizado”, dijo Arturo Zaldívar.

Además de Arturo Zaldívar, también la ministra Yasmín Esquivel – aún envuelta en polémica por el plagio de su tesis de licenciatura– apoyo el paso de la Guardia Nacional a la Sedena para una estrategia para corregir las fallas y vínculos con el crimen organizado así como garantizar los recursos para su funcionamiento.

“El apoyo a la Guardia Nacional por parte de las instituciones a las que más confianza tiene la sociedad, que son las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, son indispensables para salvaguardar la vida, libertades, integridad y patrimonio de las personas, así como contribuir en la preservación del orden público y la paz social”, afirmó Yasmín Esquivel.

En el otro lado de la discusión, el ministro Luis María Aguilar consideró que el decreto para transferir la Guardia Nacional a la Sedena desnaturaliza el carácter civil que debe tener dicho organismo de policía.

Luis María Aguilar detalló que el artículo 14 del decreto establece que el comandante de la corporación debe ser designado por el Ejecutivo federal, a propuesta del secretario de la Defensa Nacional.

“Resulta contrario al artículo 21 constitucional (porque) mediante ese documento normativo se establece un sistema con un objetivo claro y específico, consistente en trasladar el control operativo y administrativo a la Sedena para que sea esta la que ejerza el mando sobre la Guardia Nacional, con lo cual desde mi punto de vista se desvirtúa la naturaleza civil de esta entidad”.

Finalmente la acción de inconstitucionalidad fue avalada con ocho votos y tres en contra de los ministros Yasmín Esquivel, Loretta Ortiz Ahlf y Arturo Zaldívar.

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