Después de que Ocesa confirmara que presuntamente Rosalía no cobrará un peso por su presentación en el Zócalo de la Ciudad de México, el 28 de abril a las 20 horas; una nueva polémica gira en torno al espectáculo, señalando -una vez más- a Claudia Sheinbaum de intentar promover su imagen a través del concierto. 

Una usuaria en redes sociales compartió sus boletos simbólicos para el concierto, siendo que la entrada es gratuita y no se habría requerido a los ciudadanos el recoger los boletos en algún lugar. De hecho, de acuerdo con información del gobierno de la Ciudad de México, se espera la asistencia de 200 mil personas. 

Pero en las últimas horas, la imagen de estos boletos simbólicos causaron controversia, toda vez que en la imagen se puede ver un código QR y debajo de este el anuncio de las redes sociales de #JovenEsClaudia, una campaña que se le ha atribuido a la Claudia Sheinbaum, quien figura como una de las “corcholatas” del presidente Andrés Manuel López Obrador en las próximas elecciones de 2024. 

Aparentemente, la leyenda también figura como marca de agua en la parte superior de los boletos. Aunque al escanear el código QR, éste te envía a una página en negro vacía con la siguiente dirección: https://linkr.bio/sheinials

Los comentarios al respecto no se han hecho esperar y muchos han comenzado a solicitar al INE investigar el hecho y sancionar a la alcaldesa capitalina, aunque no es la primera vez que se le señala por este tipo de campaña de la cual se le ha pedido deslindarse. 

 

Algunos señalan que los boletos fueron entregados como una “propaganda” en la calle.  

Siguen el ejemplo. Vacío legal favorece pintas

Según señala El Universal, Claudia Sheinbaum no sería la única, ya que  aprovechando vacíos legales en la libertad de expresión, desde hace varias semanas en la Ciudad de México han aparecido bardas con nombres y siluetas de políticos en funciones que coquetean con otro cargo de elección popular. En las bardas se pueden ver los nombres o apellidos de Santiago Taboada, Rosa Icela Rodríguez, Clara Brugada, Adrián Rubalcava, Lía limón y José Luis Rodríguez. 

Tampoco como “corcholata” es la única, pues también han aparecido siluetas de Marcelo Ebrard y Adán Augusto López. Una pinta de este tipo llega a costar entre 50 y 100 pesos por metro cuadrado, señala el mismo medio. 

 Además,  se le da una compensación económica de hasta 5 mil pesos a los dueños del predio particular donde figura la pinta.  

El consejero electoral Mauricio Huesca, que cita El Universal, considera que estas bardas no violan la ley porque hay un vacío, aunque todos estos hechos podrían ser tomados en cuenta por los tribunales electorales para calificar un proceso electoral.

“Dado el vacío legal, muchas personas como que se refugian en el tema de la libertad de expresión. De cierta manera nuestra Constitución pues tolera este tipo de actitudes al no poner candados específicos para saber qué pueden hacer y qué no al ser aspirantes a una candidatura para un cargo de elección popular”, señala.