CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Tras criticar ayer a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por el fallo que emitió esta semana, en el que resolvió que cualquier mujer puede ampararse contra las leyes que penalizan el aborto en el país,, la Arquidiócesis Primada de México aseguró que “este criterio permite que organizaciones que lucran con el aborto combatan, vía amparo, los códigos penales de los estados, para lograr una desaparición penal del aborto, y con ello liberalizar su práctica”.

En su editorial dominical Desde la Fe, la Arquidiócesis Primada añadió que esta determinación de la primera sala de la SCJN facilita el camino hacia la despenalización del aborto en todo el país porque, de este modo, no habría que esperar a que los congresos estatales modifiquen sus leyes al respecto.

Lo que sí es necesario es que la regulación en cuestión aplique en el territorio al que pertenece la persona que reclama.

Ante ello, el Arzobispado mexicano consideró que esta es una “situación extrema” a la que quieren llevar a las mujeres “con un discurso plagado de sofismas, mentiras y falsos derechos, deshumanizando la vida en su inicio”.

Además, señaló que la SCJN está invalidando lo que regulen los Congresos locales y lo que definan los gobiernos en materia de política pública, y acusó que el Supremo aprovecha “su facultad interpretativa en materia de derechos humanos, intenta ordenar, dictando cómo deberían ser las leyes a su juicio”.

La Iglesia externó su preocupación, pues consideró que en materia de derechos humanos “el respeto por la vida sigue siendo vulnerado, en la práctica, en las leyes y en las interpretaciones judiciales”.