CIUDAD DE MÉXICO.— Organizaciones civiles exigieron a los gobiernos federal y estatal que atiendan la situación de violencia que se vive en Guerrero ante los constantes ataques que realizan grupos delincuenciales contra los operadores del transporte público.
Unas 15 organizaciones de la sociedad civil exigieron mediante una carta pública que se dé una solución al problema que se vive, ya que los ataques contra los conductores están afectando a la población de Chilpancingo y sus alrededores.
“No hay medios para trasladarse hacia el trabajo, para llevar los alimentos a casa o para recurrir a servicios de salud en casos de emergencias médicas”, dice la carta, que pide soluciones al presidente Andrés Manuel López Obrador y a la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado.
“No se trata sólo de un problema de los transportistas, sino de una situación crítica que afecta a toda la población y que no permite que sigan funcionando todos los servicios adecuadamente”, apuntaron.
Asimismo, acusaron que los grupos delincuenciales dañan a todos los habitantes de Chilpancingo y alrededores al no permitir la entrada de otro transporte público “bajo la amenaza de que serán quemadas las unidades junto con los choferes, como ya ha sucedido con total impunidad”.
El lunes pasado, el servicio de transporte fue suspendido en Chilpancingo luego del asesinato de cuatro conductores, lo que ocasionó que las clases, las labores en el Poder Judicial y hasta un homenaje mensual que encabezaría la gobernadora Evelyn Salgado Pineda se suspendieran.
Por su parte, la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández, aseguró que la suspensión en el transporte público sólo se dio en el lado sur de la capital y que en el lado norte el servicio estuvo operando al 40%. Aseguró que los hechos de violencia que se registran en la capital vienen desde hace 20 años y que no comparte los reportes sobre que las afectaciones a la localidad la han dejado “semivacía”.— Latinus
