CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— El Día de San Patricio, celebrado cada 17 de marzo, es una de las festividades más emblemáticas de Irlanda, pero su influencia ha trascendido fronteras.
Aunque tiene raíces religiosas, la festividad ha evolucionado hasta convertirse en una gran celebración cultural, llena de desfiles, cerveza y símbolos celtas como el duende Leprechaun.
Cada año, el 17 de marzo marca la conmemoración de la muerte de San Patricio, el santo patrono de Irlanda, quien falleció en el 461 d.C.
De acuerdo con la Enciclopedia Británica, Patricio fue un misionero cristiano que desempeñó un papel fundamental en la cristianización de la isla y se le atribuye la enseñanza del concepto de la Santísima Trinidad utilizando un trébol de tres hojas, un símbolo que aún perdura en la festividad, según National Geographic.
Sin embargo, más allá de su origen religioso, la celebración ha adquirido un carácter festivo a nivel internacional: ciudades como Nueva York, Chicago, Buenos Aires y Ciudad de México han adoptado la tradición, organizando desfiles y eventos en los que el color verde es el protagonista.
Uno de los íconos más populares de la celebración es el duende Leprechaun, un personaje del folclore irlandés que ha sido ampliamente representado en la cultura popular. Este ser, descrito como un pequeño duende vestido de verde, con barba roja y sombrero característico, es conocido por ser travieso y por custodiar una olla de oro al final del arcoíris.
La imagen moderna del Leprechaun, que es más simpática y festiva, se consolidó gracias a la industria del entretenimiento, especialmente con la película de Disney Darby O’Gill y el Rey de los duendes (1959).
A pesar de que San Patricio y el Leprechaun no tienen una conexión directa, ambos han quedado profundamente ligados a la identidad irlandesa y a esta celebración.






