OAXACA.- La activista Sandra Domínguez y su esposo Alexander Hernández fueron localizados sin vida en un rancho de Veracruz, informó el fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla. Ambos se encontraban desaparecidos desde octubre de 2024.

En conferencia, el fiscal detalló que el hallazgo ocurrió el 24 de abril pasado, durante un cateo a un inmueble ubicado en el camino de terracería que conduce de La Ceiba a Unión Progreso, en Santiago Sochiapan, en Veracruz.

En el lugar hallaron los cuerpos de la activista y su cónyuge, cuyos restos fueron trasladados al Instituto de Servicios Periciales para practicar los estudios que ayudaran a identificar a las víctimas, confirmando que se trataba de ellos.

El fiscal recordó que, tras su desaparición en octubre del 2024, se realizaron operativos en la región de la Cuenca del Papaloapan, Oaxaca, y en Veracruz, donde se encontró la camioneta de las víctimas en la localidad de Playa Vicente; y el teléfono de Sandra, en la comunidad de El Nigromante, también en territorio veracruzano.

“Implementamos diversos operativos de campo, como el cumplimiento de órdenes de cateo en diferentes propiedades y ranchos de la zona antes mencionada, siendo el 29 de enero de 2025, uno de los más relevantes, en el rancho ‘El Capricho’, a un costado de la carretera federal 147, en el tramo Palomares Tuxtepec, en la comunidad de Nazareno, Sochiapan”.

El fiscal indicó que, durante estos operativos, el propietario del rancho “El Capricho”, fue abatido junto con dos de sus acompañantes. Un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del Gobierno Federal también murió.

“Las líneas de investigación apuntan a que fueron integrantes de células delictivas que operan en el estado de Veracruz, principalmente, las responsables de la desaparición de las víctimas”, dijo.

“No fue el final que soñamos”

Tras darse a conocer la muerte de la activista y su esposo, la familia de Sandra Domínguez manifestó que el caso de Sandra es un reflejo “doloroso y contundente” de la realidad que se enfrenta en el país, en donde, no hay un compromiso real del Estado para la búsqueda de los desaparecidos.

“Después de 206 días de angustia, de noches interminables y de una lucha incansable para exigir su regreso, hoy con el corazón desgarrado, confirmamos que hemos encontrado a Sandra. No fue el final que soñamos, pero al fin descansará entre quienes la amamos”.

Quién era la activista Sandra Domínguez

La activista oaxaqueña, perteneciente al pueblo originario ayuuk o mixe, fue una “defensora incansable” de las mujeres de su comunidad.

“Denunció con valentía la participación de funcionarios locales y estatales en grupos de WhatsApp donde se difundían imágenes de mujeres indígenas en situaciones de vulnerabilidad”, expuso en declaraciones citadas por EFE su hermana Kisha Domínguez, al dar lectura a un pronunciamiento de la familia.

En referencia a los chats (grupos) que la activista denunció por difundir imágenes sexuales de mujeres mixe, Kisha destacó que su hermana “exhibió lo que muchos intentaron ocultar” y “levantó su voz por la dignidad de todas, poniendo su propia vida en riesgo”.

Asimismo, pidió “un compromiso verdadero” del Estado mexicano, y “no solo leyes escritas, sino acciones contundentes y efectivas, con perspectiva de género y con un enfoque de derechos humanos y circunstancial”.

Exigimos respeto para nuestras desaparecidas y desaparecidos, para sus familias y un alto total a la revictimización y criminalización de nuestras personas amadas y quienes buscamos”, agregó Kisha.

Finalmente, la madre de Sandra, Aracely Martínez, hizo un llamado a las madres y familias buscadoras de desaparecidos a no dejar de exigir a las autoridades la localización de sus seres queridos.

“Yo anhelaba que mi hija apareciera viva, pero desafortunadamente no fue así(…) lo importante es que ahorita mi hija ya está en Oaxaca, y que las madres este buscadoras no se desesperen”, expresó Martínez.

En México, hay más de 127,000 personas desaparecidas, según cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No localizadas (RNPDNO) que contabiliza las desapariciones desde la década de 1950.