En una mansión de 9.2 millones de dólares las autoridades federales detuvieron a Jensen, acusado de trabajar con narcos mexicanos
En una mansión de 9.2 millones de dólares las autoridades federales detuvieron a Jensen, acusado de trabajar con narcos mexicanos

LOS ÁNGELES (EFE).— Un hombre residente de Utah y su hijo han sido acusados de apoyar con su empresa los negocios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que incluyen el ingreso ilegal de petróleo crudo mexicano a Estados Unidos, informó ayer el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, (ICE, en inglés).

James Lael Jensen, de 68 años, y su hijo Maxwell Sterling Jensen, de 25 años, fueron acusados por varios cargos de conspiración para ayudar al cártel, designado como una organización terrorista extranjera.

Los dos acusados fueron puestos en la mira de las autoridades federales, tras una investigación liderada por el ICE, junto a la DEA, el FBI y otras agencias federales, a la empresa Arroyo Terminals, con sede en Río Hondo (Texas), que supuestamente operaban ellos.

Además de ocultar las ganancias por el contrabando de drogas del CJNG, ambos afrontan cargos por lavado de dinero de las ganancias del contrabando ilegal de petróleo crudo.

Los Jensen también ayudaron a ingresar a EE.UU. aproximadamente 2,881 cargamentos de petróleo ilegal, en violación de la Ley Arancelaria, según documentos judiciales citados por ICE.

En el allanamiento inicial, las autoridades incautaron cuatro barcazas cisterna con petróleo crudo y tres camiones cisterna comerciales propiedad de la empresa.

William Kimbell, director interino de la DEA en Houston, destacó en el comunicado cómo una investigación de narcotráfico se convirtió en “un caso multifacético” que involucra una presunta y compleja operación criminal que genera millones de dólares del petróleo crudo, “una fuente mayor” de financiamiento para los cárteles de la droga mexicanos.

Las conspiraciones para proporcionar apoyo material y para cometer lavado de dinero conlleva una posible condena de prisión de hasta 20 años. A esto se suman penas de hasta 10 años si son declarados culpables de complicidad en el contrabando de mercancías a Estados Unidos mediante declaraciones falsas.

James Jensen también enfrenta un cargo especial para lavado de dinero que conlleva 10 años adicionales de prisión en caso de condena.

La acusación también incluye un aviso de que EE.UU. solicitará una sentencia de 300 millones de dólares en caso de condena.