Las mujeres en México siguen destinando más del doble de tiempo que los hombres al trabajo no remunerado en los hogares, de acuerdo con información de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, presentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En conferencia de prensa, la presidenta del organismo, Graciela Márquez Colín, destacó que el tiempo dejó de ser un asunto privado: “El uso del tiempo ha dejado de ser un asunto doméstico; es una condición de bienestar y un derecho fundamental, vinculado con la igualdad de oportunidades”.
De acuerdo con la ENUT, levantada en más de 32 mil viviendas, la población mexicana de 12 años y más dedica en promedio 59.6 horas semanales al trabajo total —remunerado y no remunerado—. Sin embargo, la distribución refleja profundas desigualdades: las mujeres destinan 66.8% de sus horas a labores no remuneradas, mientras que los hombres enfocan esa proporción al empleo formal.
En términos absolutos, ellas trabajan 3.1 horas más por semana que los varones, sin recibir pago por gran parte de su esfuerzo.
Las brechas se acentúan en ciertos sectores. Entre la población hablante de lengua indígena, las mujeres dedican hasta 27.3 horas adicionales al trabajo no remunerado respecto a los hombres. Asimismo, en localidades menores de 10 mil habitantes, ellas invierten hasta 2.5 veces más tiempo en labores domésticas y de cuidados.
Estas diferencias, señalaron las autoridades del Inegi, exigen políticas públicas orientadas a un Sistema Nacional de Cuidados.
Mujeres, con más qué hacer: así se mide en horas
El desglose por actividades muestra que las mujeres asumen la mayoría de las tareas del hogar. Dedican en promedio 13 horas semanales a la preparación de alimentos —frente a 4.7 horas de los hombres— y 9.5 horas a la limpieza, más del doble que ellos.
También invierten 9.4 horas adicionales en el cuidado de niños pequeños y cinco horas más en la atención de enfermos o personas con discapacidad. En contraste, los hombres dedican ligeramente más tiempo al mantenimiento del hogar: 1.9 horas frente a 1.4 de las mujeres.
En cuanto al ocio y educación, las diferencias son menos marcadas. Entre jóvenes de 12 a 29 años, el tiempo dedicado al estudio formal es similar, aunque las mujeres invierten alrededor de una hora más en tareas escolares.
Los hombres dedican más tiempo al deporte y a asistir a eventos deportivos, mientras que las mujeres participan más en la convivencia familiar.
El consumo de medios masivos, como televisión y plataformas digitales, es generalizado, con un promedio de 15 horas semanales.
Respecto a la satisfacción con el uso del tiempo, 60% de los encuestados declaró estar conforme con sus jornadas laborales, aunque 28% desearía trabajar menos horas.
En el ámbito doméstico, muchas mujeres expresaron querer reducir el tiempo invertido, mientras que algunos hombres dijeron estar dispuestos a aumentarlo.
En el cuidado de familiares, ambos géneros coincidieron en desear más tiempo, con 68% de los hombres y 60% de las mujeres expresando esa aspiración.
El vicepresidente del Inegi, Arturo Blancas, recordó que la ENUT es clave también en compromisos internacionales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y la Conferencia de Beijing de 1995.
Los datos permiten actualizar la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado, que mide su valor económico y que representa hasta una cuarta parte del PIB nacional, con participación mayoritaria de las mujeres.
“Hoy ponemos en manos de la ciudadanía, de los investigadores y de los tomadores de decisiones una herramienta fundamental para avanzar hacia una sociedad más equitativa”, concluyó Graciela Márquez.
