CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El gobierno de México impuso ayer cuotas compensatorias a las importaciones de calzado originarias de China, tras concluir que ingresaron en condiciones de ‘dumping’ (con discriminación internacional de precios) y ocasionaron daño a la industria nacional.
De acuerdo con una publicación de la Secretaría de Economía (SE) en el Diario Oficial de la Federación (DOF), las cuotas se fijaron en un rango de 0.54 a 22.50 dólares por par, aplicables a las importaciones que ingresen a México por debajo del precio de referencia de 22.58 dólares.
Estas medidas tendrán una vigencia inicial de cinco años, con posibilidad de prórroga, según indica el texto. La resolución abarca diversos tipos de calzado, incluidos tenis, sandalias y botas, tanto de corte sintético como textil.
La investigación ‘antidumping’ se inició el 26 de abril de 2024 y consideró como periodo de análisis el lapso del 1 de octubre de 2020 al 30 de septiembre de 2023.
Calzado chino impacta ventas de México
A lo largo del proceso participaron productores nacionales, importadores, exportadores, cámaras y asociaciones. La autoridad determinó que las importaciones chinas aumentaron de manera significativa en ese periodo y que sus precios, inferiores a los de la industria mexicana, afectaron indicadores clave como producción, empleo y ventas.
Las cuotas compensatorias se aplicarán además de un arancel temporal del 35%, vigente desde abril de 2024 para el mismo tipo de productos. En este sentido, la Secretaría aclaró que estos mecanismos no constituyen una sobrerregulación, pues los aranceles, los precios estimados y las cuotas compensatorias cumplen fines distintos, toda vez que los primeros regulan el comercio exterior, mientras que las cuotas corrigen las prácticas desleales.
La medida se enmarca en un contexto en el que México es el noveno productor mundial de calzado, con cerca de 250 millones de pares fabricados al año, de los cuales el estado de Guanajuato concentra alrededor del 70%.
Sin embargo, la competencia desleal con importaciones subvaloradas ha sido señalada por el sector como una de las principales amenazas para su supervivencia, junto con la informalidad y la piratería.
Estas medidas se suman a otras que ha implementado el gobierno mexicano para proteger a la industria del calzado nacional, como el reciente decreto que suspende la importación temporal de calzado terminado y el combate a la piratería y el contrabando de productos, en especial de China.
Moldes asiáticos
Por otro lado, Jorge Ayala, presidente de la Asociación Mexicana de Manufactura de Moldes y Troqueles (Ammmt) señaló que México tiene el potencial de convertirse en la “meca” mundial de la fabricación de moldes y troqueles si se frena la triangulación de productos chinos hacia Estados Unidos desde el país.
“México está sirviendo como puente para vender a China moldes mexicanizados. Necesitamos piso parejo para que la industria crezca”, advirtió Ayala, también director general de Evolución en Moldes, al denunciar la desventaja que enfrentan los fabricantes nacionales frente a importaciones subsidiadas y sin aranceles desde Asia.
De acuerdo con la organización, México cuenta con alrededor de 600 talleres dedicados a moldes, pero menos del 10% produce moldes nuevos, lo que obliga a importar más del 90% de la demanda nacional.
Para revertir esta dependencia, el sector estima que se requieren al menos 1,000 empresas competitivas, con una inversión promedio de 12 millones de dólares por compañía, lo que sumaría unos 12,000 millones de dólares.
Ayala explicó que la industria mexicana ha mostrado resiliencia y creatividad, pero necesita condiciones equitativas para competir globalmente, lo que podría traducirse en aranceles en favor de la industria mexicana y para frenar la entrada de productos nuevos terminados desde Asia, en especial de China.
“La manufactura de moldes nuevos para el desarrollo de productos nuevos es para la que se necesita la protección arancelaria. Eso sería el atractivo principal para que inversionistas de otros países vean atractivo poner sus talleres en México”, sostuvo el directivo.
Actualmente, México importa más de 1,000 millones de dólares en troqueles y más de 1,700 millones de dólares en moldes de inyección de plástico al año, con tasas de crecimiento de doble dígito.
La mayor demanda proviene de la industria automotriz, que concentra el 85% de la producción de moldes y troqueles, aunque también participan los sectores de electrodomésticos, aeroespacial y médico, precisó.
Apoyo del T-MEC
En este contexto, los fabricantes consideran que la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será clave para dar certeza a nuevas inversiones.
“Estamos cabildeando, participando, apoyando a la Secretaría de Economía con información para que se tome la decisión correcta”, dijo Ayala.
El dirigente destacó la próxima edición de Expo Meximold como una plataforma para visibilizar la industria, al reunir a fabricantes, proveedores y compradores en Querétaro, donde se concentra el 25% de la producción nacional.
“Es un espacio perfecto para decir: aquí estamos, podemos resolver las necesidades de la industria y vámonos conociendo, pero ya con proyectos (…) Cada molde fabricado en México es una pieza de la soberanía nacional”, expuso Ayala.


