CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— El planteamiento de la administración federal de imponer tasas arancelarias del 10% hasta el 50% a productos chinos protegerá el empleo e impulsará la industria nacional, además de que fortalecerá las cadenas productivas nacionales, consideró la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).
Lo anterior, a unos días de que se diera a conocer la propuesta para imponer aranceles de más de 1,400 fracciones arancelarias a productos agrupados en 19 sectores productivos, entre las que están el acero, autos, autopartes, textil, vestidos, calzado, entre otros.
La Concamin expuso que se requiere un balance entre el combate a las prácticas comerciales desleales y el impulso a la competitividad. “Ese balance solo puede alcanzarse mediante una correcta política arancelaria, que combine apertura responsable con defensa del interés nacional”, añadió.
En un comunicado, el organismo puntualizó que “esta iniciativa reafirma la necesidad de fortalecer el mercado interno y las cadenas productivas, garantizando condiciones equitativas de competencia frente al comercio internacional y respetando los compromisos suscritos por México en la Organización Mundial de Comercio y en sus Tratados de Libre Comercio”.
Aseguró que se requiere mantener el diálogo entre el sector público y privado, para maximizar el impacto positivo y las oportunidades que el comercio internacional le ofrece al país.
Además, agregó que el Paquete Económico 2026 “debe ser una herramienta eficaz para fortalecer la competitividad del país, promover el crecimiento económico equitativo, generar empleos formales y garantizar condiciones que impulsen la inversión productiva en todos los sectores”.
La Confederación indicó que ven como un acuerdo el desarrollo de proyectos como la expansión ferroviaria, obras carreteras, infraestructura hidráulica y vivienda, entre otras. Consideró que debe tenerse un entorno “que incentive la inversión privada, generando sinergias que aceleren la modernización de la infraestructura, fortalezcan la capacidad productiva del país y promuevan un crecimiento regional más equilibrado”.
Postura oficial
Por separado y luego que China declaró que se opone a cualquier medida de “coerción”, después de que México programa imponer aranceles de hasta 50% a las importaciones de autos y otros productos chinos, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que, no es una medida contra China sino para los países con los que no hay Tratado Comercial.
“No son medidas de coerción y no son contra China, eso es muy importante. O sea, no, no son medidas contra un país, tenemos muy buena relación con China y queremos seguir teniendo muy buena relación con ellos. Entonces, no son contra un país en particular, ni mucho menos”, señaló la mandataria.
Durante la conferencia matutina de ayer, la presidenta Sheinbaum aclaró que, los aranceles son decisiones que tomaron para todos aquellos países con los que no tienen acuerdo comercial de libre comercio.
“Entonces, no estamos violando, digamos, ninguna norma internacional, Y hay muchos países en esta condición. Es una decisión que se toma a partir del fortalecimiento de nuestra economía”, puntualizó.
La titular del Ejecutivo reveló que, el gobierno de México ya había hablado con el gobierno de China, “fue una comisión allá, y aquí con el embajador, que hace poco le dimos sus cartas credenciales, también se habían pedido pláticas, y la próxima semana va a haber pláticas con ellos en particular”.
“Con Corea del Sur también se acercó al canciller para poder tener pláticas, y siempre vamos a estar abiertos a las pláticas, y no es nada contra ningún país en particular, es una decisión que consideramos importante para fortalecer la economía de México, pero la plática con todos está abierta”, dijo.
Agregó: “Entonces, no son ni discriminatorias ni de coerción ni nada que tenga que ver con eso. Es para todos los países con los que no tenemos acuerdo comercial y el objetivo es fortalecer la producción nacional (…) nosotros prácticamente exportamos muy poquito a esos países, muy poquito. La mayoría no importamos, y no es para todo lo que ellos producen e ingresan a México con bajos aranceles, es para ciertos sectores que consideramos que son importantes fortalecer en su producción nacional”.
Opinión dispar
A la par de las declaraciones gubernamentales, la Asociación Nacional de Representantes, Importadores y Distribuidores de Refacciones y Accesorios para Automóviles (Aridra) se pronunció en contra de la iniciativa arancelaria del gobierno federal.
Actualmente, las refacciones chinas y de otros países con los que no hay un acuerdo comercial pagan un arancel de 0 a 35%, en promedio.
La Aridra representa a 185 empresas que distribuyen refacciones a los talleres y refaccionarias del país. Roberto de la Rosa, presidente de la Aridra, dijo que la imposición de aranceles especialmente sobre un segmento tan crítico como las autopartes podría tener efectos contraproducentes que impactarían negativamente a la economía mexicana.
“Nuestra industria, el mercado de repuesto, depende de la importación para ofrecer a los consumidores una amplia gama de opciones que satisfagan las necesidades de un parque vehicular cada vez más diverso que alcanza la suma de 35 millones de unidades”, afirmó De la Rosa, en conferencia de prensa.
Aseguró que un incremento arancelario se traduciría inevitablemente en un aumento de los costos.


