Menores juegan en un campamento de migrantes en la metrópoli
Menores juegan en un campamento de migrantes en la metrópoli

CIUDAD DE MÉXICO.— El endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos en 2025 empujó a miles de personas migrantes a quedarse en México, donde ya comenzaron a asentarse y proyectar su vida en ciudades como la capital del país, tras dejar atrás sus planes de avanzar hacia el norte, cuando menos por un año más.

Entre ellos está Eduardo, de 41 años, quien salió de su natal Venezuela hace seis años y lleva dos viviendo en Ciudad de México, donde hoy se imagina, al menos durante 2026.

Por ahora, cuenta a EFE, no le preocupa cruzar a Estados Unidos, porque, aunque sabe que puede conseguir empleo, tendría que “estar escondiéndose del ICE”, como muchos migrantes que viven en EE.UU. con miedo a los operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés).

“Aquí no tienes esa intranquilidad de que sales y te van a deportar ni nada (…) Para vivir como por 3 dólares más y una zozobra, no, prefiero entonces quedarme aquí. Se vive mejor”, dice Eduardo, cuyo proyecto de vida se desmoronó hace un año, con la cancelación del programa de citas CBP One, tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, en enero de 2025.

En Ciudad de México, Eduardo encontró oportunidades como empleos temporales y hace poco comenzó el trámite para solicitar asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), uno de sus nuevos planes para este 2026.

Más de 58 mil extranjeros piden refugio a México

Más de 58,800 extranjeros han solicitado refugio en México, entre enero y septiembre de 2025, según un informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Cerca de 30% de las solicitudes en 2025 se presentaron en la Ciudad de México, con unos 17,600 registros.

En todo 2024, de las casi 78,800 peticiones en México, unas 14,300 fueron en la capital, lo que equivale a un 18%, según el reporte.

Desde hace dos meses, Eduardo vive en el campamento de Vallejo, un asentamiento de migrantes que habitan entre muros de madera, lonas y otros materiales reciclados, sobre unas vías del tren abandonadas en el norte de la capital.

Llegó ahí tras no poder pagar más el alquiler de una vivienda, pero espera recuperarse pronto de una lesión para volver a su trabajo habitual, descargando contenedores en almacenes chinos, donde llega a ganar hasta 800 pesos diarios.

Su casa está en una esquina del campamento, junto a varias motocicletas de vecinos que trabajan como repartidores, explica, un empleo con mayores riesgos, como accidentes y la exposición constante por no contar con documentos.

La falta de papeles también les empuja a aceptar sueldos menores que los locales, según relata Viviana, venezolana de 37 años, cuyo esposo trabaja en la construcción.

“A veces, porque somos inmigrantes, te quieren pagar menos, te quieren como utilizar (…) tú le preguntas a un mexicano cuánto gana y hace lo mismo que tú y gana más y trabajando en el mismo sitio (…) el empleador tiende mucho a explotar al inmigrante”, expone Viviana.

Ella también lleva dos años en México. Llegó primero a Tapachula, Chiapas, con su hija pequeña y su esposo, y hace cuatro meses lograron llegar a Ciudad de México, recuerda, en medio del aumento de operativos que “regresaban” a los migrantes a la frontera sur.

Aunque su plan inicial era Canadá, hoy reconoce que la falta de documentos lo vuelve inviable y afirma que “Estados Unidos ya no es una opción”. El 46 % de las personas migrantes encuestadas en 2025 consideró a México su destino, frente al 24 % de 2024, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones.