QUINTANA ROO.- Desde mediados de diciembre, cientos de trabajadores de la construcción permanecen sin actividad laboral en Quintana Roo, una situación que ha generado preocupación entre obreros y especialistas del sector.
Esta problemática surge principalmente por la reducción temporal de obras y la escasez de nuevos proyectos, factores que afectan la estabilidad del empleo, especialmente en Cancún y otras zonas del sureste mexicano.
Impacto directo en el empleo
En gran medida, la caída de la actividad constructora registrada desde mediados de diciembre se relaciona con la temporada vacacional y el cierre temporal de obras, un comportamiento recurrente al final de cada año.
En este contexto, numerosas empresas constructoras suspenden proyectos o reducen jornadas, lo que ocasiona que trabajadores eventuales se queden sin empleo durante varias semanas.
No obstante, aunque este escenario suele asociarse a un fenómeno estacional, especialistas advierten que en 2025 el sector muestra señales de debilitamiento más profundo.
Por ejemplo, los niveles de inversión y la actividad productiva reflejan contracciones o un crecimiento limitado en diversas entidades del país, lo que reduce las posibilidades de una reactivación laboral inmediata para quienes perdieron su fuente de ingresos en diciembre.
Repercusión empleos temporales
Además, una parte significativa de los trabajadores afectados corresponde a jornaleros y empleados temporales, quienes dependen de contratos de corta duración para sostener sus ingresos mensuales.
A diferencia del empleo formal, estas plazas resultan más inestables y suelen resentir con mayor rapidez la detención de obras o los ajustes en la plantilla laboral por parte de las empresas.
TE PUEDE INTERESAR: Mujer compra mil Roscas de Reyes para revenderlas y así reaccionaron en redes
Ante este panorama, numerosos obreros han optado por buscar trabajos eventuales o incorporarse a actividades informales, con el objetivo de cubrir sus necesidades básicas.
Mientras tanto, esperan la reanudación de proyectos en enero y febrero, meses en los que tradicionalmente se reactivan obras públicas y privadas tras el periodo vacacional.
Señalan debilidad prolongada
Si bien la baja actividad en diciembre responde en parte a un factor estacional, los indicadores generales del sector de la construcción en México muestran un panorama menos alentador.
Durante 2025, la inversión fija y la actividad constructora han presentado cifras débiles, con caídas en la inversión del sector y una reducción en obras no residenciales, lo que profundiza el impacto negativo en el empleo.
Estas condiciones sugieren que no se trata únicamente de un paro temporal, sino de una tendencia que podría prolongar los periodos de baja ocupación, hasta que se activen proyectos de mayor envergadura.
Esta situación resulta especialmente relevante en regiones con alta informalidad laboral, donde la construcción representa una fuente clave de ingresos.
Esperan recuperación gradual
Con el inicio del nuevo año, se prevé una recuperación gradual de la actividad constructora, impulsada por licitaciones, obras públicas programadas y proyectos privados que suelen retomarse tras el cierre anual.
Sin embargo, la velocidad de esta reactivación dependerá del desempeño de la economía nacional, del nivel de inversión en infraestructura y del ritmo de contratación por parte de las empresas del sector.
