MÉXICO.- El Gobierno de México anunció este viernes la localización de una tumba zapoteca en Oaxaca, datada en el año 600 de nuestra era y considerada por las autoridades como el hallazgo arqueológico “más relevante de la última década” por su nivel de conservación y la información que aporta.
Claudia Sheinbaum informó del hallazgo en conferencia de prensa, donde afirmó que se trata de “el descubrimiento arqueológico más relevante de la última década en México” por la conservación e información disponible, además de considerarlo una muestra de la “grandeza milenaria” del país.

Por su parte, la Secretaría de Cultura señaló que, por su riqueza arquitectónica y pictórica, la tumba zapoteca localizada en el Cerro de la Cantera, en la localidad oaxaqueña de San Pablo Huitzo, aporta información de alto valor sobre la organización social, los rituales funerarios y la cosmovisión de la civilización zapoteca.
En redes sociales, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, describió el hallazgo como “excepcional” por su conservación y por lo que evidencia de esa cultura, al subrayar que “se investiga, protege y comparte con la sociedad”.
El descubrimiento arqueológico más importante en la última década en México es el hallazgo de la Tumba 10 de Huitzo en los Valles Centrales de Oaxaca que, con un extraordinario estado de conservación, aporta información histórica, simbólica y ritual de la cultura zapoteca.… pic.twitter.com/zU4dpPDBpY
— Secretaría de Cultura (@cultura_mx) January 23, 2026
Así es la tumba zapoteca hallada en Oaxaca
Se destacó la presencia de elementos escultóricos y pintura mural, con representaciones simbólicas asociadas al poder y a la muerte, además de frisos y lápidas con inscripciones calendáricas, lo que —sostiene la nota—, “lo sitúa entre los descubrimientos más significativos del patrimonio arqueológico nacional”.
A la entrada de la antecámara, un búho —ave que en la cosmovisión zapoteca simboliza la noche y la muerte— decora el acceso, y su pico cubre el rostro estucado y pintado de un “señor zapoteca”, que podría ser el retrato del antepasado al que estuvo dedicada la tumba.

El umbral está flanqueado por un dintel con un friso compuesto por lápidas de piedra grabadas con nombres calendáricos, mientras que las figuras de un hombre y una mujer con tocados y artefactos en ambas manos, posiblemente “guardianes del lugar”, aparecen labradas en las jambas.
En la cámara funeraria también se hallaron, in situ, secciones de pintura mural en colores ocre, blanco, verde, rojo y azul, con una procesión de personajes que cargan bolsas de copal y caminan hacia la entrada.

Se indicó que un equipo interdisciplinario del Centro INAH Oaxaca realiza labores de conservación, protección e investigación, incluida la estabilización de la pintura mural, cuyo estado es delicado por la presencia de raíces e insectos y por cambios abruptos en las condiciones ambientales.
En paralelo, se desarrollan análisis cerámicos, iconográficos y epigráficos. Además de estudios de antropología física, para profundizar en los rituales, símbolos y prácticas funerarias asociadas.
“Por su calidad constructiva y riqueza decorativa, el hallazgo se compara con otros conjuntos funerarios zapotecos de alta relevancia en la región, lo que confirma su importancia para comprender la complejidad social, artística y simbólica de esta civilización”, concluyó la dependencia del Gobierno mexicano.
LEE: Tres bomberos mueren en incendio de una fábrica en Matamoros
