GUADALAJARA, Jalisco — El Segundo Diálogo Nacional por la Paz empezó este viernes en el ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, convocando a más de 1,200 participantes de diversos sectores de la sociedad mexicana para debatir rutas concretas hacia una paz sostenible en el país.
El encuentro, que concluirá el próximo domingo, reúne a víctimas de violencia, representantes de iglesias, académicos, empresarios, autoridades locales y organizaciones civiles.
Organizado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos y Sociedades de Vida Apostólica de México (CIRM) y la Dimensión Episcopal para los Laicos, este diálogo se plantea como un espacio plural, horizontal y apartidista para avanzar de la escucha al compromiso con acciones concretas que fortalezcan la convivencia social.
Origen del Diálogo Nacional por la Paz
El movimiento que dio origen a esta segunda edición nació tras el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, junto con el guía turístico Pedro Palma, en Cerocahui, Chihuahua, en junio de 2022.
Ese episodio, sumado a un panorama de homicidios, desapariciones y desplazamientos forzados que atraviesa el país, detonó lo que los organizadores han calificado como el mayor ejercicio de escucha social en la historia reciente de México:
Más de mil foros realizados en todo el territorio, que recogieron más de 20 mil voces de víctimas, comunidades indígenas, jóvenes, empresarios, académicos, iglesias y organizaciones civiles.
La iniciativa busca consolidar una corresponsabilidad entre sociedad y Estado para dejar atrás la gestión tradicional de la violencia y promover la construcción de paz desde el nivel territorial.
Buscan acciones concretas contra la violencia en México
De acuerdo con los organizadores, no se trata solo de abrir espacios de diálogo, sino avanzar hacia compromisos verificables y acciones concretas que se traduzcan en mejoras reales en seguridad, justicia y tejido social.
Hoy, en la inauguración, el director ejecutivo del Diálogo Nacional por la Paz, P. Jorge Atilano González Candia, SJ, destacó que el movimiento llega a esta segunda edición con un documento que contiene 18 metodologías para la construcción de la paz, elaboradas a partir de experiencias exitosas en comunidades de distintos estados.
Entre los ejemplos mencionados están programas de salud mental para jóvenes y familias, modelos de policía de proximidad y consejos de paz comunitaria.

Objetivos del Segundo Diálogo Nacional por la Paz
El programa del diálogo, desarrollado en tres días, abarca espacios para analizar causas estructurales de la violencia (día uno), recoger metodologías probadas en distintos territorios (día dos) y trabajar en propuestas territoriales de largo plazo (día tres), con una perspectiva que trascienda los ciclos sexenales.
Entre los objetivos generales, los organizadores han subrayado la importancia de articular esfuerzos entre los diferentes actores sociales y políticos, así como situar a las víctimas en el centro del proceso de construcción de paz.
Este enfoque parte del reconocimiento de que “sin verdad y justicia para las víctimas no puede haber paz”, principio que ha guiado las etapas previas y, ahora, la agenda de trabajo del diálogo.
Se desarrolla en un contexto de altos niveles de violencia e inseguridad en México, donde diversos sectores buscan respuestas más efectivas y corresponsables para enfrentar los retos que plantea la normalización de la violencia en múltiples territorios del país.
