HERMOSILLO.- Wendy Guadalupe Castro Colón, originaria de Chilpancingo, Guerrero, fue localizada con vida, luego de tres años desaparecida, luego de que su familia la vio por última vez en noviembre de 2023 en la costa de Hermosillo.
La mujer se encontraba en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de la capital sonorense, según dio a conocer el colectivo Madres Buscadoras de Sonora, encabezado por Ceci Patricia Flores.
Wendy, madre de una niña, había viajado al norte del país con la esperanza de encontrar trabajo en los campos agrícolas y ofrecer un mejor futuro a su pequeña. Sin embargo, su historia tomó un rumbo distinto y su familia perdió todo contacto con ella.
“Después de tres largos años de incertidumbre, dolor y esperanza, hoy compartimos una noticia que nos llena el corazón”, expresó Ceci Patricia Flores. “Casos como este nos recuerdan por qué no dejamos de buscar. Cada ficha, cada publicación y cada búsqueda puede llevar a un reencuentro”.
Después de tres largos años de incertidumbre, dolor y esperanza, hoy compartimos una noticia que nos llena el corazón.
— Ceci Flores 6623415616 (@CeciPatriciaF) March 12, 2026
Gracias a una Búsqueda en Vida, una mujer que tenía reporte como desaparecida desde hace 3 años fue localizada con vida en un CERESO.
Casos como este nos… pic.twitter.com/xNRzgc7gD5
La localización de Wendy fue posible gracias a las fichas de búsqueda difundidas por autoridades y colectivos, así como al trabajo coordinado con la Fiscalía del Estado de Sonora, que apoyó en los trámites para que su madre pudiera reencontrarse con ella.
Wendy, desaparecida hace 3 años, se reencuentra con su madre
Yesenia Colón, madre de Wendy, viajó desde Chilpancingo hasta Hermosillo al recibir la noticia. Entre lágrimas y palabras de gratitud, la mujer agradeció a las integrantes del colectivo por no dejar de buscar.
“Gracias a todas ustedes. Sin su apoyo esto no hubiera sido posible”, expresó.
El caso también refleja una realidad que enfrentan miles de personas que migran dentro del país buscando empleo. Muchas viajan con promesas de trabajo bien pagado en los campos agrícolas del norte, pero al llegar se enfrentan a condiciones difíciles, explotación laboral o abandono.
Para las Madres Buscadoras, cada historia tiene un rostro y una familia esperando.
“Hoy una familia vuelve a tener noticias y vuelve a abrazar la esperanza”. Ese abrazo, esperado durante años, llegó finalmente. Y con él, la posibilidad de empezar a sanar una herida que parecía no tener fin. Wendy ya no es una “ficha de búsqueda” compartida en redes sociales; vuelve a ser madre, hija y ciudadana“.
A las 7 de la mañana del pasado miércoles, el aire frío de Hermosillo fue testigo de un abrazo que parecía imposible. Yesenia Colón volvió a ver a su hija. Wendy, ahora un poco más mayor, cargando con las cicatrices de una experiencia que preferiría olvidar, ya no es solo una fotografía en un cartel de búsqueda.
“Ya está regañada”, bromeó Ceci Flores con ese humor que solo quienes han sufrido tanto pueden permitirse, “porque no puede ser que pierdan los números y no se comuniquen“. Pero detrás de la broma reside la profunda satisfacción de una misión cumplida: una niña de ahora 11 años recuperará a su madre.
Wendy y Yesenia emprendieron su viaje de regreso a Chilpancingo. Se fueron con la promesa de no volver a caer en los engaños. Se fueron con la paz que solo da el saber que la mesa ya no tendrá una silla vacía. Mientras en Hermosillo, las Madres Buscadoras preparan las palas y los teléfonos para la siguiente llamada.
