MÉXICO.- La Fiscalía de Sonora investiga un posible patrón de negligencia médica tras la muerte de Dinora Ontiveros y Catalina Figueroa, pacientes vinculadas a una clínica privada en Hermosillo que fallecieron después de recibir la aplicación de un suero por vía intravenosa.
Dinora Ontiveros, murió el pasado 2 de marzo, de acuerdo con el testimonio de sus hijos, se realizó el procedimiento el 24 de febrero presuntamente por el médico Jesús Maximiliano “N”.
Horas después, la mujer presentó un deterioro acelerado en su estado de salud, lo que derivó en su hospitalización en la Clínica del Noroeste. El cuadro clínico reportado incluyó plaquetas bajas, hipotensión, deshidratación, insuficiencia renal y hepática, así como neumonía.

El tío de la víctima presentó síntomas similares tras recibir el tratamiento el mismo día. Al hombre lo internaron en estado grave en el hospital CIMA, aunque logró sobrevivir. Los familiares de Ontiveros externaron que tienen conocimiento de más casos con características similares.
Además, se reportó el fallecimiento de Catalina Figueroa, atendida en la misma clínica homeopática donde se aplico el suero vitaminado intravenoso. La mujer de unos 30 años murió en el Hospital General de Hermosillo.
Diego Figueroa, hermano de Catalina, permanece en estado grave en el Hospital Regional de Sonora tras recibir un suero vitaminado, también hizo una denuncia pública.
Estas muertes se suman a los fallecimientos de Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo, Sebastián Almeida Cáñez, sepultados el 1 de abril, también estarían presuntamente vinculados a la aplicación de estos tratamientos, lo que refuerza la hipótesis de un posible patrón.
¿Qué es el suero vitaminado?
La clínica respondió que los sueros contenían “medicamento homeopático de Rubio Pharma”, acompañando la información con un folleto que calificaron como insuficiente ante la gravedad de los hechos.

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