CIUDAD DE MÉXICO.- Tras confirmarse el despido de tres personas por el derrame en el Golfo de México, Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció que el mismo fue reportado desde inicios de febrero pasado y que se originó por una fuga en un ducto del complejo Cantarell.

En conferencia de prensa, el director general de la empresa, Víctor Rodríguez Padilla, señaló que hubo transgresiones a la debida diligencia en Pemex, pues de inicio no se le informó del suceso.

Detalló que se le ocultó que el derrame se detectó el 6 de febrero y no se le informó sino hasta el 3 de abril, cuando conoció el informe científico que elaboró el Grupo Interinstitucional integrado por las secretarías de Energía, Medio Ambiente y Recursos Naturales, Marina y de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.

Así se dio a conocer el derrame en el Golfo de México

Rodríguez Padilla relató las negligencias al interior de la empresa. Expuso que el 3 de abril convocó al área operativa para que le proporcionaran las imágenes satelitales y el movimiento de los barcos en la zona de plataformas del complejo petroquímico ubicado en Abkatún, durante febrero.

Como hubo resistencia, pedí la información por oficio. Analicé personalmente las bitácoras de ocho barcos. De esos reportes obtuve datos y hechos de los cuales no fui informado. Cito en las bitácoras”, expuso el director.

Desde el 6 de febrero dijo que fueron necesarias 48 horas para localizar el origen exacto de la emanación debido al mal tiempo, al tirante de agua y la compleja red de ductos asentados en el lecho marino. El 8 de febrero, buzos especializados localizaron la fuga en un oleoducto de 36 pulgadas. Fue hasta entonces que inició la reparación, la cual concluyó el 18 de febrero, agregó.

“El análisis de las bitácoras y el cruce de información revelaron hallazgos que reporté personalmente a la Fiscalía General de la República y a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno a través de la unidad de responsabilidades de Petróleos Mexicanos”, añadió.

Entre las irregularidades detectadas en esas bitácoras y en esa información destacan, en primer lugar, una pérdida de integridad mecánica y la reparación de un oleoducto. Tales actividades no fueron informadas al director ni a los altos mandos de la empresa.

Además, hubo una fuga de hidrocarburos en instalaciones de Pemex, la cual, afirmó Rodríguez Padilla, fue negada sistemáticamente por las áreas operativas, especialmente en marzo, cuando comenzaron a llegar arribazones con petróleo a las costas del Golfo de México.

En los vídeos y los informes que el Grupo Interinstitucional compartió, se especifica que, una vez que apareció la mancha, se dispersó en playas del golfo.

Una irregularidad más, encontrada por el director de Pemex, fue el ocultamiento de agua oleosa recuperada en las barreras de contención de al menos 350 metros cuadrados. Fue una contradicción entre un simple lagrimeo y el despliegue de 11 barcos que se utilizaron para contener, recuperar y dispersar los hidrocarburos que escaparon del oleoducto.

Otra irregularidad fue la decisión de no cortar el flujo en el complejo para limitar la duración y la magnitud del derrame. El cierre de la válvula principal se realizó el 14 de febrero, ocho días después de que se detectó la fuga.

Además, se solicitó al Centro de Investigación Científica de Educación Superior en Ensenada una simulación sobre la dispersión de hidrocarburos derramados.

“Con base en estos hechos y, mientras la Fiscalía General de la República y el Órgano Interno de Control realizan las investigaciones correspondientes, están siendo separados del cargo el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; el coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos; y el líder de Derrames y Residuos”, se informó.

El pasado 26 de marzo, en conferencia de prensa sobre este tema, el Grupo Interinstitucional indicó que los responsables de la contaminación eran dos chapopoteras naturales, una cercana a Coatzacoalcos y otra ubicada en el yacimiento Cantarell, así como un buque que no había sido identificado.

El titular de la Secretaría de Marina, Raymundo Pedro Morales, dijo que, a la fecha, se han atendido 48 playas, recorriendo de manera recurrente 630 kilómetros de litoral, logrando la recolección de unas 915 toneladas de residuos compuestos por hidrocarburo mezclado con arena, palizada y sargazo.

La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y Pemex presentaron una denuncia ante la FGR para el deslinde de responsabilidades.