CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La deuda global alcanzó un máximo histórico de casi 353 billones de dólares entre enero y marzo de 2026, lo que representó un aumento de 4.4 billones de dólares y el quinto trimestre consecutivo de incrementos, informó el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés).
En el caso de México, la deuda del gobierno se ubicó en 49.2% del producto interno bruto (PIB), nivel superior al registrado en el mismo periodo de 2025, cuando representaba 46.8% del tamaño de la economía.
El organismo advirtió que, si persiste el conflicto en Medio Oriente, las presiones inflacionarias prolongadas podrían elevar los costos de endeudamiento, especialmente en los plazos largos. También alertó que los bancos centrales enfrentan cada vez más limitaciones para contener la inflación debido al aumento de la deuda pública.
De acuerdo con el Monitor de la Deuda, difundido este miércoles bajo el título “Deuda récord, mercados resilientes: ¿optimismo justificado?”, el encarecimiento de la energía y los alimentos obligará a numerosos países, sobre todo a los importadores de energía, a aplicar medidas de apoyo fiscal para mitigar el impacto económico.
No obstante, el IIF subrayó que esas acciones derivarán en mayores déficits fiscales y además en un incremento del endeudamiento, particularmente en mercados emergentes con márgenes fiscales limitados.
El instituto señaló que el panorama para el endeudamiento mundial “no es favorable” debido a riesgos estructurales como el envejecimiento poblacional, el aumento del gasto en defensa, las necesidades de seguridad y diversificación energética, la ciberseguridad y las inversiones relacionadas con inteligencia artificial. Añadió que el conflicto en Medio Oriente intensificará parte de esas presiones en el corto y mediano plazos.
Factor “potencias”
Al desglosar la deuda por países, el IIF indicó que el incremento se concentró en China y Estados Unidos, impulsado principalmente por el endeudamiento público. Destacó la aceleración de la deuda de empresas no financieras chinas, en su mayoría estatales, que superó el ritmo del endeudamiento soberano en ese país.
Fuera de esas dos economías, la deuda en mercados desarrollados mostró una ligera disminución, mientras que en los mercados emergentes —excluyendo a China— aumentó moderadamente hasta un récord de 36.8 billones de dólares, principalmente por mayores obligaciones gubernamentales.
Como proporción del PIB, la deuda global se ha mantenido relativamente estable desde principios de 2023, en niveles cercanos al 305%.
El aumento sostenido de la deuda mundial coincide con un entorno de altas tasas de interés y desaceleración económica en varias regiones.
En los últimos años, gobiernos y empresas han incrementado su financiamiento para enfrentar choques derivados de conflictos geopolíticos, inflación y mayores costos energéticos, factores que han elevado la presión sobre las finanzas públicas y privadas a escala internacional.
