CIUDAD DE MÉXICO.— La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que, hasta el momento, no observa un “mayor riesgo” para los migrantes mexicanos que envían remesas desde Estados Unidos, luego de la orden ejecutiva emitida por el presidente Donald Trump para reforzar la supervisión bancaria sobre personas sin estatus legal en ese país.
Durante su conferencia matutina del jueves, la mandataria indicó que la Secretaría de Hacienda y el embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, revisan los alcances de la medida para posteriormente dialogar con autoridades del Departamento del Tesoro estadounidense.
La disposición firmada por Trump instruye a reguladores bancarios y dependencias federales a detectar posibles casos de personas indocumentadas que abran cuentas bancarias, soliciten préstamos o tramiten tarjetas de crédito. Además, contempla riesgos financieros para las instituciones si alguno de esos clientes es deportado y no puede cumplir con sus obligaciones crediticias.
“Hasta ahora no vemos un gran riesgo, pero de todas maneras es importante hacer el análisis”, expresó Sheinbaum al responder preguntas sobre el tema.
La presidenta señaló que la mayoría de los mexicanos radicados en Estados Unidos cuentan con documentación migratoria regular. Explicó que, de aproximadamente 40 millones de connacionales que viven en ese país, cerca de 10% no posee documentos, aunque muchos tienen más de diez años de residencia.
Las remesas representan una de las principales fuentes de ingresos para México. En 2025 el país recibió alrededor de 64 mil millones de dólares por ese concepto. No obstante, el flujo registró una disminución anual de 4.6%, fenómeno atribuido parcialmente al endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por Trump.
Claudia reiteró que el gobierno mexicano no comparte la visión de la administración estadounidense respecto al tratamiento migratorio y destacó la aportación económica de los mexicanos en Estados Unidos.
“Tiene que ver con una visión del gobierno de Estados Unidos con la que no coincidimos”, afirmó la mandataria, quien añadió que los connacionales “ayudan a la economía de EE.UU. en todos los sentidos”.
El tema mantiene atención entre autoridades financieras y organismos vinculados a migrantes debido a la relevancia económica de las remesas para millones de familias mexicanas, particularmente en estados del sur y centro del país donde esos recursos representan parte importante del ingreso.
Golpea a la CFE
Moody’s Ratings rebajó a Baa3, desde Baa2, la calificación senior no garantizada en moneda extranjera de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), tras la reducción de la nota soberana de México al mismo nivel. La agencia confirmó la evaluación crediticia base de CFE en Baa3 y cambió su perspectiva a estable desde negativa.
Moody’s explicó que la decisión responde a la fuerte relación de la empresa eléctrica con el gobierno federal, bajo su marco de emisores relacionados con gobiernos. Según la firma, la calificación Baa3 incorpora la nota soberana de México, una expectativa de apoyo gubernamental implícito “muy fuerte” en caso de estrés financiero y una dependencia de incumplimiento “muy alta” entre la CFE y el gobierno mexicano.
Ese respaldo permite que la calificación de la empresa se ubique tres escalones por encima del perfil crediticio.
