Revelan que el general Santos Gerardo Soto daba protección militar a Nazario Ramírez Ramírez, operador del CJNG y empresario ligado a Pablo Lemus
Revelan que el general Santos Gerardo Soto daba protección militar a Nazario Ramírez Ramírez, operador del CJNG y empresario ligado a Pablo Lemus

El comandante de la 21 Zona Militar, general de brigada Santos Gerardo Soto ordenaba a policías militares brindar seguridad a un operador del CJNG, señala Héctor de Mauleón.

Se trata de Nazario Ramírez Ramírez, empresario poblano y líder de transportistas de la CTM Jalisco, detenido en octubre pasado, en Guadalajara.

El secretario de seguridad pública federal, Omar García Harfuch, lo identificó como operador del Cártel Jalisco Nuevo Generación (CJNG) “y generador de violencia dedicado a la extorsión y venta de droga en Puebla y Jalisco”.

Nazario Ramírez Ramírez con Pablo Lemus, gobernador de Jalisco
Nazario Ramírez Ramírez con Pablo Lemus, gobernador de Jalisco

Ramírez Ramírez fue detenido junto a otros dos hombres, con dos armas cortas, 10 cargadores, 186 cartuchos útiles y un kilogramo y 170 dosis de metanfetamina.

Lo acompañaba también la delegada de la Secretaría de Bienestar en la microrregión 8 de Libres, Puebla, y militante de Morena, Anayelly López, quien renunció después al cargo.

Nazario Ramírez tenía su bastión en el municipio de Oriental, Puebla.

En su artículo titulado El narco del CJNG que tuvo protección militar, Héctor de Muleón detalla que Había donado al gobierno Jalisco 100 mil pesos para la construcción de una cancha deportiva.

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Narco del CJNG era cercano a élite política, pero se desindaron

Sin embargo, el presidente municipal Fidel Flores Concha negó toda relación con él, aunque aparecen juntos en fotos tomadas en diversos eventos, como en su primer informe de actividades.

Aunque Nazario apareció registrado como dirigente obrero en documentos de la Confederación publicados tras su detención, la CTM Jalisco intentó deslindarse de Ramírez y Ramírez. El secretario general Juan Huerta Peres, quien lo presentó como su “enlace”, dijo que solo era un líder del sector juvenil “que se dedicaba a reclutar personas, principalmente jóvenes, para que fueran parte del sindicato”.

En los documentos figura como secretario general del Sindicato de Trabajadores en la Industria de la Construcción y Transporte de Materiales de la CTM.

Héctor de Mauleón señala que en la galería fotográfica e Nazario se encuentra buena parte de la clase política de Jalisco, incluidos alcaldes, así como el gobernador Pablo Lemus.

Fue retratado también en la fiesta de cumpleaños de un secretario de Seguridad Pública, Juan Pablo Hernández, añade.

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Nazario controlaba las rutas terrestres del CJNG

Según las investigaciones que refiere el periodista especializado en crimen organizado, “Ramírez Ramírez controlaba un importante sector transportista de Jalisco, lo que le permitía controlar las rutas de transporte en carreteras que son del interés del Cártel Jalisco en lo relacionado con el tránsito de drogas y armas hacia Colima y otras regiones”.

Bajo su responsabilidad estaba también la movilización de sus agremiados durante los procesos electorales, de acuerdo con instrucciones giradas por el Cártel Jalisco. García Harfuch lo acusó también de extorsión.

El periodista Raymundo Rivapalacio ha afirmado que Estados Unidos investiga si el líder cetemista financió la campaña política de Pablo Lemus, con quien, dice el columnista, tuvo relación desde que este último era alcalde de Guadalajara.

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CTM, plataforma para colaborar con el CJNG

Nazario se habría valido de la cobertura sindical en el sector del transporte para coordinar actividades ilícitas, lavar dinero y encubrir las actividades del CJNG, expone Héctor de Mauelón.

“En Oriental, Puebla, en donde su residencia ocupaba una manzana entera y en la que poseía una casa en la que fueron encontrados dos leones, solía moverse en camionetas blindadas, acompañado por escoltas y convertido en amo y señor”, relata.

En ese sitio se encuentra el complejo de Industria Militar, donde se hallaban las fábricas de armas y cartuchos del Ejército mexicano, y que cuenta con la protección del 5º Batallón de la Policía Militar.

Los militares de ese batallón pronto se dieron cuenta de sus actividades y lo ligaron con cobro de piso, tráfico de huachicol e incluso robo a transporte, apunta el analista.

General de la Sedena que protegía a un narco

El poder de Ramírez Ramírez, de acuerdo con denuncias de elementos de la Policía Militar, llegó a tal punto que “el comandante de la 21 Zona Militar, general de brigada Santos Gerardo Soto, acostumbraba girar instrucciones para que policías militares le dieran seguridad”.

De acuerdo con testimonios a los que tuvo acceso el periodista, las órdenes eran giradas al comandante del Batallón, coronel de Infantería Marco A. Gutiérrez Molina.

“El personal tenía órdenes de patrullar el domicilio del operador del CJNG y enviar capturas de pantalla una vez que se encontraran en ese sitio”.

En esas fotos, los elementos militares aparecen frente a un portón donde se leen las iniciales NRR.

Llamaba si veía movimientos extraños, si había un coche que no le gustaba, si se escuchaba un balazo a lo lejos. Ya no disimulaba”, explicaron los denunciates, según apunta el periodista.

Había que salir incluso de noche para revisar y darle gusto a Ramírez: “Nunca nos habían pedido cuidar a un narco”, confesaron policías militares.

El domingo 27 de junio de 2025 un policía militar y un familiar que había ido a visitarlo fueron “levantados” por Ramírez y su gente.

La pick up en la que se movían se les hizo sospechosa. El militar fue salvajemente golpeado para que dijera a qué grupo pertenecía.

Tuvieron que soltarlo porque había testigos de la privación de la libertad, los cuales se habían comunicado al Batallón.

Los militares plantearon hacer una denuncia en la fiscalía. Dicen que el general Soto los atajó: “No se metan en broncas. Dejen las cosas como están”.

Era intocable. Nadie podía hacer nada. Daba coraje tanta impunidad”, apunta. Se limitaron a enviar un reporte a la Sedena. “Y lo único que pasó es que el general Soto fue enviado a la Zona Militar de Culiacán, en agosto de 2025”, escribe Héctor de Mauleón.

Meses más tarde, en octubre de 2025, Nazario Ramírez fue arrestado en Guadalajara. El secretario García Harfuch lo expuso como operador del CJNG y generador de violencia en Oriental, Puebla, y Tlajomulco, Jalisco. A los leones se los llevó la Profepa, puntaliza.