CIUDAD DE MÉXICO.- Territorium Life, empresa encargada de aplicar el examen en línea de ingreso a la UNAM, únicamente colocó un supervisor por cada 150 aspirantes que presentaron la prueba.
El contrato, establecido por un pago de 101 millones de pesos, incluía clausulas referentes a la vigilancia de la aplicación de la prueba, e incluso el uso de herramientas de Inteligencia Artificial (AI) para detectar irregularidades.
Territorium Life, encargada del examen de ingreso a la UNAM: esto estipulaba el contrato
De acuerdo con lo estipulado en el contrato entre la Dirección General de Administración Escolar de la UNAM y Territorium Life, la empresa debió garantizar “una vigilancia efectiva y en tiempo real de los exámenes” de admisión.
Además, el equipo de supervisores asignados, uno por cada 150 aspirantes, tenían la obligación de alertar sobre cualquier irregularidad que se pudiera presentar.
Otras estipulaciones del contrato millonario incluían el uso de algoritmos específicos de inteligencia artificial para un “monitoreo automatizado, continuo y preciso de cada aspirante” para la detección oportuna de posibles “comportamientos no permitidos”
Este sistema incluí la generación de alertas en tiempo real y el registro automático de todas las evidencias de posibles conductas irregulares.
“Esto incluye, de manera enunciativa, mas no limitativa, la detección de la presencia de terceras personas en el espacio de aplicación, el uso de dispositivos electrónicos, la presencia de objetos prohibidos (como celulares, smartphones, audífonos, cámaras fotográficas, calculadoras, etcétera) y la ausencia injustificada del aspirante, manteniendo así un ambiente controlado para la aplicación del examen”.
Las medidas de seguridad también establecían la implementación de mecanismos para evitar el uso de múltiples monitores o la proyección de la pantalla con los reactivos del examen en dispositivos externos tanto alámbricos como inalámbricos adicionales.
“Esto es esencial para asegurar un entorno de examen controlado y sin distracciones, evitando así cualquier tipo de conducta que comprometa la integridad de la aplicación”.
El contrato establecía que los supervisores debían contar con herramientas para el monitoreo en tiempo real, como son:
- Reportes detallados
- Gráficos
- Tableros de control
- Visualización de evidencias como imágenes, videograbaciones, audios
- Alertas generadas por la herramienta de supervisión
Otra de las responsabilidades de la empresa era asegurar el acceso a las evidencias capturadas de forma ágil, y que la plataforma sea optimizada para la reproducción de cualquier video, fotografía o audio capturado como evidencia en no más de dos segundos.
“El prestador del servicio deberá garantizar que el sistema guarde al 100% todos los audios, imágenes y videos del 100% de las personas aspirantes que presenten el examen”.
¿Quién firmó el contrato de más de 100 mdp y cuál es la multa por incumplirlo?
El contrato para la aplicación del examen en línea de la UNAM entre Territorium Life y la máxima Casa de Estudios de México por un pago de 101 mdp fue firmado el pasado 23 de marzo.
Por parte de la Universidad firmaron Isidro Ávila Martínez, director general de Proveeduría; Ivonne Ramírez Wence, directora general de Administración Escolar, y Sergio Rodríguez Medina, jefe de la Unidad Administrativa de la Dirección General de Administración Escolar.
Como representante legal de Territorium Life firmó José Antonio Cedillo Bello.
La mencionada empresa fue registrada por Gerardo de Jesús Sáenz González y por Carlos Guillermo Elizondo Ancer el 8 de marzo de 2012 en Monterrey, Nuevo León.
Sobre la multa por no evitar irregularidades en la prueba, el contrato establece que la empresa debió presentar una fianza de 10% del valor del contrato como garantía del cumplimiento de sus obligaciones contractuales.
Esto representa una cifra de 10.1 millones de pesos por el contrato de 101 mdp.
Dicha fianza “deberá mantenerse vigente hasta el cumplimiento total del presente contrato”, y “solamente se cancelará cuando el prestador haya cumplido con las obligaciones que se deriven de este contrato”.
El contrato también estipula que la empresa será la responsable de los daños y perjuicios que se causen a la UNAM o a terceros con motivo de la ejecución de los trabajos cuando haya incumplimiento de los términos y condiciones establecidas en el contrato
También será responsable del daño a la Universidad Nacional cuando haya “actos de dolo, mala fe, negligencia o cuando haya actos u omisiones imputables a la empresa o al personal que ésta emplee”.
