CIUDAD DE MÉXICO.- La explosión de una pipa con gas LP en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, dejó 32 personas muertas y decenas de lesionados.
A un año de la tragedia, familiares, sobrevivientes y amigos regresaron al lugar para recordar a las víctimas.
El accidente ocurrió la tarde del 10 de septiembre de 2025, cuando una pipa que transportaba aproximadamente 49 mil litros de gas LP volcó en la zona del distribuidor vial La Concordia, en el oriente de Ciudad de México.
La fuga generó una nube de combustible que, segundos después, se incendió y ocasionó una explosión de grandes proporciones.
Las llamas alcanzaron vehículos que circulaban por el lugar y dejaron numerosas personas con quemaduras de distinta gravedad.
Conforme avanzaron las horas y los días, el número de víctimas mortales aumentó hasta llegar a 32.
Primer aniversario de la explosión en el Puente de la Concordia
Este jueves 10 de septiembre de 2026, familiares y amigos de las 32 personas que murieron regresaron a las inmediaciones del Puente de la Concordia para conmemorar el primer aniversario de la tragedia.
Desde las primeras horas del día comenzaron a colocarse flores, fotografías y veladoras en el memorial instalado cerca del sitio donde ocurrió la explosión.
Además, familiares y sobrevivientes tenían programada una concentración a las 15:30 horas en el Distribuidor Vial La Concordia, en Iztapalapa.
Como parte de la jornada también se contemplaron oraciones y actos religiosos para recordar a quienes fallecieron y acompañar a quienes todavía enfrentan las consecuencias del accidente.
Sobreviviente de la explosión: “Hoy estoy aquí”
Entre quienes sobrevivieron se encuentra Kevin , quien a un año del accidente compartió un mensaje de agradecimiento a quienes contribuyeron a su recuperación.
Kevin permaneció 27 días en tratamiento en la Clínica Hospital Emiliano Zapata debido a las lesiones que sufrió durante la explosión.
En el aniversario, recordó especialmente a los médicos, enfermeros y demás personal de salud que lo atendió durante los momentos más críticos.
También agradeció a las personas que brindaron apoyo económico y material a él y a su familia después del accidente.
La historia de Kevin se volvió conocida luego de que circulara el audio que envió a su madre después del siniestro.
Jazlyn, la niña que sobrevivió
Otra historia que permanece ligada a la tragedia es la de Jazlyn Azuleth, quien tenía apenas tres años cuando resultó herida por la explosión.
Su madre, Cynthia Yasmine, explicó que la menor ha pasado un año complicado debido a las quemaduras y al proceso de recuperación. Sin embargo, también destacó los avances que ha conseguido durante las rehabilitaciones.
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La niña continúa con problemas en una de sus manos, pese a los tratamientos que ha recibido.
Además, al inicio de su atención médica fue trasladada a Texas. Ahora, su familia enfrenta dificultades relacionadas con el trámite de su visa, según explicó su madre.
Abuelita sacrificó su vida
En una de las historias más representativas de la trágica exposición es de la abuelita que protegió a su nieta del fuego.
Lamentablemente este acto le costaría la vida debido a la gravedad de las lesiones, pero gracias a dicho sacrificio su nieta pudo sobrevivir.
Para Cynthia Yasmine Carrillo Matías, la recuperación de su hija también está marcada por la ausencia de su madre, Alicia Matías Teodoro
Alicia Matías protegió con su cuerpo a Jazlyn Azuleth durante el incendio. Por ello, la historia de ambas se convirtió en uno de los episodios más dolorosos de la tragedia.
“Mi mamá, a mi mamá la amo, la adoro, la extraño todos los días”, recordó Cynthia Yasmine Carrillo Matías.
Janet vuelve al lugar para cumplir una promesa
El primer aniversario también llevó al Puente de la Concordia a Janet, una joven de 18 años que regresó con flores, una veladora y una fotografía para recordar a Eduardo Noé, quien fue su profesor durante la secundaria y murió en la explosión.
Janet explicó que acudió para cumplir una promesa que le había hecho al maestro.
Antes de la tragedia, la joven le contó a Eduardo Noé que había tenido un sueño en el que algo le sucedía. Él le pidió que, si algún día ocurría algo, hiciera lo posible por rendirle homenaje.
Además de las flores y la vela, llevó una fotografía de su antiguo profesor. Al recordar la relación que mantenían, destacó la amistad y confianza que existían entre ambos.
Isaí Santiago, el sobreviviente más pequeño
Entre las historias más dolorosas se encuentra la de Isaí Santiago, quien tenía poco más de un año cuando ocurrió la explosión y se convirtió en uno de los sobrevivientes más pequeños de la tragedia.
Durante el accidente, su abuelo, Misael Cano, murió al cubrir con su cuerpo a su hija Tiffany Odette y al pequeño Isaí. Ahora, su abuela Evelyn Giovanna se hace cargo de él y acompaña su recuperación.
El niño sufrió quemaduras en 45 por ciento de su cuerpo, perdió tres dedos de la mano izquierda y presenta otras secuelas que requieren atención médica. Hasta el momento, ha enfrentado 15 operaciones en el Hospital General de Tacubaya.
Evelyn Giovanna relató que el proceso ha sido especialmente difícil porque continúa acompañando al niño en cirugías y terapias, mientras enfrenta su propio duelo por la pérdida de familiares.
Un año después, las heridas de la tragedia continúan
Para las familias, el accidente significó la pérdida de seres queridos; para los sobrevivientes, comenzó un proceso prolongado de hospitales, cirugías, rehabilitación y adaptación a nuevas condiciones de vida.
A un año de la explosión de la pipa de gas LP en el Puente de la Concordia, las flores, fotografías y veladoras recuerdan a las 32 víctimas.
Sin embargo, las historias de los sobrevivientes y sus familias muestran que la tragedia continúa presente en su vida cotidiana.
