Con el propósito de fortalecer la colaboración en favor del bienestar laboral, la inclusión de los jóvenes y la construcción de la paz social, comenzó el IV Encuentro Nacional de Obispos con Empresarios en el Centro de Capacitación El Refugio, en Santiago, Nuevo León.

La jornada inaugural contó con la representación de líderes religiosos y del sector privado de diversas entidades del país. Entre las instituciones y organismos participantes destacaron la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), la Unión Social de Empresarios de México (USEM) y la iniciativa Fe y Familia en la Empresa.

En este marco, sobresalió la participación de la comitiva de USEM Yucatán, cuyos integrantes se sumaron a los diálogos orientados a promover un modelo económico con rostro humano.

Trabajo digno y desarrollo inclusivo

Durante la apertura y las primeras intervenciones, se destacó la cultura del trabajo y el espíritu emprendedor local. Los participantes subrayaron que el valor fundamental de una empresa reside en las oportunidades que genera.

Los asistentes coincidieron en la importancia de situar a la persona en el centro de la planeación empresarial e institucional, evitar que la responsabilidad social se limite al cumplimiento normativo y promover el desarrollo integral conforme al pensamiento social de la Iglesia.

También se enfatizó que el empleo formal representa el principal programa de impacto social y una herramienta sólida para generar bienestar colectivo.

Asimismo, se presentaron análisis sobre el entorno laboral en los que se destacó que la familia constituye la principal motivación de los colaboradores y que existe un marcado interés en reincorporar valores trascendentes y éticos a la vida cotidiana de los centros de trabajo.

Diálogo entre obispos y empresarios

Como parte de la dinámica del encuentro, se utilizaron herramientas tecnológicas interactivas, como Slido, para recabar de manera continua las preguntas, opiniones y percepciones de los asistentes sobre los retos actuales y las expectativas de la reunión.

Posteriormente, los participantes realizaron ejercicios de “Conversaciones en el Espíritu”, un esquema de diálogo estructurado en el que obispos y empresarios compartieron diagnósticos, inquietudes y perspectivas de manera abierta.

La jornada concluyó con la reafirmación del compromiso conjunto de impulsar oportunidades para los jóvenes y contribuir a la construcción de la paz en el país mediante el trabajo digno y la unión familiar.

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