La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) ha sido testigo del drama por el éxodo de millones de personas a causa de la invasión rusa en Ucrania.

En un comunicado la Ancur comparte el testimonio de uno de sus integrantes, Kisut Gebreegziabher, y solicita ayuda para seguir realizando su labor. En un escrito dice lo siguiente:

—Estoy trabajando con Acnur en la frontera entre Ucrania y Moldavia como miembro de nuestro Equipo de Respuesta a Emergencias. Al momento de escribir esto, alrededor de 3 millones de refugiados de Ucrania han huido a países vecinos como Moldavia; sin embargo, cuando estés leyendo esto, sé que este número será aún mayor.

 

—He trabajado para Acnur durante 17 años y he estado sobre el terreno en muchas otras grandes emergencias: la terrible crisis en el norte de Etiopía en los últimos dos años, así como en Sudán del Sur cuando la nación más joven del mundo estalló en violencia al final de 2013. Ahora estoy aquí en Moldavia como miembro del equipo de Respuesta de Emergencia de Acnur para Ucrania.

 

—La mayoría de los refugiados que han entrado en la República de Moldavia y otros países vecinos son mujeres y niños. He visto a padres abrazar a sus hijos y parejas en la frontera antes de regresar a Ucrania. Es una vista desgarradora.

—A pesar de la magnitud de esta emergencia, me ha inspirado la valentía de las personas que he conocido y la generosa acogida que están recibiendo en Moldavia, donde las fronteras han permanecido abiertas para todos aquellos que huyen de Ucrania. Este es un verdadero paso de solidaridad y compasión con las personas que están en su hora más oscura.

 

—En respuesta a esta terrible violencia, ha habido una gran cantidad de apoyo de personas como tú, lo que nos permite brindar ayuda esencial. Nuestro equipo está presente en el centro de tránsito establecido en la frontera por las autoridades, brindando información, consejería y apoyo psicosocial a los refugiados que ingresan al país.

 

—También estamos proporcionando suministros esenciales. Nuestro primer puente aéreo humanitario llegó el 2 de marzo con unas 8,000 mantas térmicas y, unos días después, un convoy de seis camiones llegó a Moldavia con cientos de tiendas de campaña familiares, miles de colchonetas para dormir y mucho más, como lámparas solares, mascarillas y kits para bebés.

 

—Mis colegas están sobre el terreno en toda la región, entregando ayuda donde y cuando sea posible (apoyo para refugios, alimentos y ropa cuando la situación de seguridad lo permita) y continuaremos haciéndolo.

—Finalmente, la Ancur invita a donar en su página de inernet https://dona.acnur.org para seguir realizando su labor.

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