LIMA (AP).— El gobierno prohibió ayer varias libertades en las carreteras más importantes de Perú a fin de frenar los bloqueos contra el alza en los precios del combustible, alimentos y fertilizantes, un hecho que ha desatado exhortaciones para que se cierre el Congreso y el mandatario Pedro Castillo cumpla sus promesas o renuncie.
El decreto firmado por el presidente y publicado en el diario oficial El Peruano incluye restricciones a la libertad de reunirse, y también permite que durante un mes la policía pueda efectuar detenciones en cualquier parte de los más de 24,000 kilómetros de la red vial sin necesidad de tener autorización de un juez, así como la aplicación de restricciones al libre tránsito.
La decisión gubernamental fue anunciada en medio de protestas que empezaron la semana pasada en varias regiones del país, organizadas por gremios del transporte público, camioneros, maestros y ciudadanos hartos de la incompetencia del gobierno y del Congreso para afrontar el alza de precios.
El mandatario visitó ayer un coliseo en la ciudad de Huancayo, donde se disculpó por calificar a los bloqueos de carreteras de “malintencionados” y a los dirigentes de las protestas de “pagados”. Un joven con discapacidad, José Sánchez, pidió al ejecutivo y al Congreso no pelear “como perros y gatos”, sino buscar el diálogo, así sean de derecha o izquierda.
Durante la jornada hubo protestas en varias regiones del país, incluidas Cusco, Iquitos y la capital. En Lima los manifestantes gritaban “¡el pueblo exige el cierre del Congreso!” y pedían a Castillo cumplir sus promesas.
Lucio Castro, dirigente del SUTEP, el mayor sindicato de maestros, pidió que el gobierno “se rectifique” y exigió que “tenga un plan o una fórmula que enfrente la crisis, que enfrente la inflación, y eso lamentablemente no está sucediendo”.
