KRAMATORSK, Ucrania (AP).— El gobernador de la última provincia oriental que queda parcialmente bajo el control de Ucrania exhortó ayer a sus más de 350,000 residentes a huir, mientras Rusia intensifica su ofensiva y se emitían alertas aéreas en casi todo el país.
El gobernador Pavlo Kyrylenko dijo que es imperativo sacar a los habitantes que quedan en la provincia de Donetsk para salvar vidas y permitirle al ejército ucraniano defender mejor los poblados del avance ruso.
“El destino del país entero se decidirá por la región de Donetsk”, declaró Kyrylenko a reporteros en Kramatrosk, el centro administrativo de la provincia y sede del cuartel regional del ejército ucraniano.
“Una vez que haya menos gente podremos concentrarnos más en nuestro enemigo y realizar nuestras tareas principales”, afirmó Kyrylenko.
El llamamiento del gobernador a los residentes para que se marchen parece representar una de las mayores evacuaciones propuestas de la guerra, aunque no estaba claro si la gente estará dispuesta a huir o si podrá hacerlo con seguridad. Según la agencia de la ONU para los refugiados, se calcula que más de 7.1 millones de ucranianos se han visto desplazados dentro de Ucrania y que más de 4.8 millones de refugiados abandonaron el país desde que comenzó la invasión rusa el 24 de febrero.
