WASHINGTON (El Universal y EFE).— Al concluir su visita a Estados Unidos, el presidente López Obrador y su esposa Beatriz Gutiérrez Müller regresaron anoche a México en vuelo comercial.
El jefe del Ejecutivo llegó al aeropuerto internacional de Dulls en Washington custodiado por elementos del Servicio Secreto de EE.UU. Al subir a la aeronave, sin cubrebocas, saludó y se retrató con pasajeros que le pidieron una fotografía.
El presidente viajó acompañado también del director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, y funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
En la mañana sostuvo un encuentro privado con empresarios de México y Estados Unidos, del sector energético, en el CEO Dialogue que se llevó al cabo en el Instituto Cultural Mexicano. Al evento asistieron los empresarios Carlos Slim Helú, y Carlos Slim Domit, de Grupo Carso; Francisco Cervantes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE); Daniel Becker, presidente de la Asociación de Banqueros de México (AMB); Juan Cortina, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, y Antonio del Valle Perochena, presidente del Consejo Mexicano de Negocios, entre otros.
En el marco de la gira, el gobierno mexicano anunció la firma con empresas estadounidenses de tres acuerdos comerciales de inversión energética.
Dos de esos acuerdos son relativos al desarrollo de nuevas terminales de gas licuado natural, detalló a la prensa el jefe de la Unidad para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco.
Ambos se ratificaron con la energética estadounidense Sempra: uno para la apertura de una planta en Salina Cruz, Oaxaca, y el otro con ese mismo objetivo en Topolobampo, Sinaloa.
Los acuerdos sellados contribuyen a que este año se prevea una inversión extranjera directa “histórica” en México, que según el representante de la Cancillería mexicana rebasará los 40,000 millones de dólares.
El energético y el automovilístico son sectores en los que México se mantiene como un “jugador clave”, pero también se ha registrado mucha inversión en manufacturas, con empresas que según Velasco atraen parte de su producción de Asia a Norteamérica.
Al hablar de CEO Dialogue, Velasco detalló que los dirigentes plantearon cómo avanzar de forma conjunta para aumentar las inversiones. “Fue en general una reunión muy constructiva. Hay muy buen ambiente con los empresarios. Hicieron propuestas a ambos gobiernos. No fue una reunión de quejas. Fue una reunión de propuestas”, recalcó.
El encuentro tuvo lugar el día después de la reunión en la Casa Blanca entre López Obrador y el presidente Joe Biden, tras la cual se especificó que México se comprometió a invertir 1,500 millones de dólares para reforzar su frontera y a comprar a EE.UU. 20,000 toneladas de leche en polvo.
Velasco apuntó por ejemplo que se está construyendo una nueva instalación de la Agencia Nacional de Aduanas en Tamaulipas y confió en que durante la actual Administración “se inicie o se concluya la modernización entre seis y diez puentes fronterizos” entre los países.
