LONDRES, Inglaterra.— Este lunes, el rey Carlos III de Inglaterra se reunió con los miembros del Parlamento británico, antes de partir a Edimburgo para los funerales de su madre, la reina Isabel II en la catedral de San Gil.
En su primer discurso, el monarca afirmó ante los miembros del Parlamento británico que reinará de forma “desinteresada” como lo hizo su madre y con respeto “a los principios constitucionales”.
El rey Carlos III recordó el legado de la soberana, fallecida el pasado jueves 8 de septiembre, a los 96 años de edad, en respuesta a los mensajes de condolencia que previamente le transmitieron los presidentes de la Cámara de los Lores (alta), John McFall, y los Comunes (baja), Lindsay Hoyle, en el edificio de Westminster Hall.
McFall y Hoyle alabaron la labor “de liderazgo y servicio” de su difunta majestad y prometieron lealtad al nuevo monarca, con la confianza de que reinará con base en el principio constitucional de monarquía parlamentaria.
“Estando aquí ante ustedes hoy, no puedo evitar sentir el peso de la historia que nos rodea y que nos recuerda las tradiciones parlamentarias cruciales a las que los miembros de ambas cámaras se dedican con tanto compromiso personal“, declaró el rey Carlos III en su intervención.
La reina Isabel II fue “un patrón para todos los príncipes vivientes“, manifestó, citando a William Shakespeare en Enrique VIII, al recordar el reinado de su madre, que el pasado 6 de febrero batió el récord de 70 años en el trono.
La reina “se comprometió a servir a su país y a su pueblo y a mantener los preciados principios del gobierno constitucional que constituyen el corazón de nuestra nación“, declaró el monarca.
“Sentó un ejemplo de deber desinteresado que, con la ayuda de Dios y el consejo de ustedes, estoy resuelto a seguir fielmente“, mantuvo.
Previamente, los representantes de las dos cámaras transmitieron sus sentidas condolencias en nombre de todos los parlamentarios, en una solemne ceremonia en la que el luto de los asistentes se combinó con el oro y el terciopelo rojo de la parafernalia real.
Lord McFall recordó que la reina Isabel II visitó muchas veces durante su reino las Casas del Parlamento, en el centro de Londres, no solo para inaugurar anualmente las sesiones parlamentarias, sino también en otros eventos históricos, y siempre fue un ejemplo de “líder y servidora de su pueblo”.
Admitió que muchos “habían cerrado los ojos” a la realidad de que su reinado acabaría. “Pero ha acabado“, constató, antes de prometer lealtad a su sucesor y desearle lo mejor, junto a la reina consorte, “en la vida de servicio a la que se ha dedicado”.
Hoyle destacó la sensación de pérdida que experimenta todo el Reino Unido, otros territorios británicos y los países de la Commonwealth, en catorce de los cuales Carlos III es ahora el rey.
“Por más profundo que sea nuestro dolor, sabemos que el suyo lo es aún más“, le dijo al monarca.
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El discurso del rey
A continuación, el texto íntegro del discurso del rey Carlos III ante el Parlamento británico:
“Señores y miembros de la Cámara de los Comunes:
Estoy profundamente agradecido por los discursos de condolencia de la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes, que abarcan de manera tan conmovedora lo que nuestra difunta Soberana, mi amada madre, la Reina, significó para todos nosotros. Como dice Shakespeare de la reina Isabel anterior, ella era “un modelo para todos los príncipes vivos”.
Mientras me presento ante ustedes hoy, no puedo evitar sentir el peso de la historia que nos rodea y que nos recuerda las tradiciones parlamentarias vitales a las que se dedican los diputados de ambas Cámaras, con tal compromiso personal para el mejoramiento de todos nosotros.
El parlamento es el instrumento vivo y que respira de nuestra democracia. Que vuestras tradiciones son antiguas lo vemos en la construcción de este gran Salón y en los recuerdos de los predecesores medievales del Oficio al que he sido llamado. Y las conexiones tangibles con mi querida difunta madre que vemos a nuestro alrededor; desde la Fuente en New Palace Yard que conmemora el Jubileo de Plata de la difunta Reina hasta el Reloj de Sol en Old Palace Yard para el Jubileo de Oro, la magnífica Vidriera delante de mí para el Jubileo de Diamante y, tan conmovedoramente y aún por revelar formalmente, su más generoso regalo a Su difunta Majestad para conmemorar el Jubileo de Platino sin precedentes que celebramos hace solo tres meses, con corazones tan alegres.
La gran campana del Big Ben, uno de los símbolos más poderosos de nuestra nación en todo el mundo y ubicada dentro de la Torre Elizabeth, también llamada así por el Jubileo de Diamante de mi madre, marcará el paso de la difunta Reina desde el Palacio de Buckingham hasta este Parlamento el miércoles. .
Señores y miembros de la Cámara de los Comunes:
Nos reunimos hoy para recordar el notable período de servicio dedicado de la Reina a sus naciones y pueblos. Cuando era muy joven, Su difunta Majestad se comprometió a servir a su país y a su pueblo y a mantener los preciados principios del gobierno constitucional que se encuentran en el corazón de nuestra nación. Este voto lo mantuvo con una devoción sin igual.
Ella dio un ejemplo de deber desinteresado que, con la ayuda de Dios y vuestros consejos, estoy resuelto a seguir fielmente”.
Viaje a Edimburgo
Tras esta visita al Parlamento, el rey Carlos III, acompañado de su esposa Camila, viajará ahora en avión a Edimburgo, Escocia, donde pasará revista a la Guardia de Honor en la residencia real de Holyrood antes de asistir a un servicio religioso en la catedral de San Gil en honor a la reina Isabel II, cuyo féretro será llevado en procesión.
El soberano recibirá en audiencia en Holyroodhouse a la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, y acudirá posteriormente al Parlamento autónomo para escuchar y contestar al mensaje de condolencia de los diputados, lo que también hará en días sucesivos en Belfast y Gales.
