REINO UNIDO.— En 1953, la coronación de la reina Isabel II paralizó al mundo.
Durante tres horas, los 8,000 invitados que acudieron a la abadía de Westminster fueron testigos privilegiados de todos los rituales seguidos por millones de televidentes, en una puesta en escena que se basó, en gran medida, en la de la coronación de su padre, el rey Jorge VI, en 1937, inspirada a su vez en la del rey Jorge V, en 1911.
Pero esta vez la coronación de Carlos III será muy distinta.
Fuentes del palacio consultadas por el tabloide británico “Daily Mail” ofrecieron detalles desconocidos hasta ahora sobre cómo se realizará este histórico momento, en 2023, según da cuenta el portal “Vanitatis”.
Aseguran que el duque de Norfolk, quien como conde mariscal es el encargado de dirigir la coronación, tiene la tarea de preparar, por deseo del rey, una ceremonia más simple, corta y diversa que refleje a la Gran Bretaña moderna.
“El rey ha reducido mucho la coronación como reconocimiento de que el mundo ha cambiado en los últimos 70 años”.
Majestuosidad
El padre de los príncipes Harry y Guillermo quiere que su coronación refleje a una monarquía moderna y simplificada, pero que conserve parte de la pompa y la majestuosidad que asombraron al mundo durante la coronación de su madre.
Como consecuencia de este deseo, se espera que el acto no dure más de una hora. Contará con muchos menos rituales. Se mantendrán algunos clave, incluida la unción del monarca.
El Carruaje Estatal Dorado de 1762, que fue restaurado para el Jubileo de Platino de la Reina, también volverá a ser parte de la procesión de la coronación de su hijo.
Es probable que desaparezca la tradicional presentación de oro al monarca.
En 1952, el Lord Gran Chambelán presentó a la monarca “un lingote o cuña de oro de una libra de peso” antes de colocarlo sobre el altar. Las fuentes del palacio aseguran que “en una época en la que la gente está pasando necesidades, esto no va a suceder”.
De ese modo, es probable que las sillas de terciopelo hechas especialmente para la Coronación de 1953 sean reemplazadas por asientos estándar para crear un ambiente más próximo a los nuevos tiempos.
Además, la cifra de los 8,000 invitados con los que contó su madre, Isabel II, se reducirá a 2,000, de manera que cientos de nobles y parlamentarios quedarán fuera de la lista de asistentes.
“No estarán todos presentes porque el rey no estará siendo coronado por ellos, sino por el pueblo”, afirma el teniente coronel Mather, quien inició el plan para la coronación de Carlos. El código de vestimenta que se les impondrá el próximo año será menos estricto que el que se impuso en la coronación de Isabel II.
Si bien la coronación de 1953 requirió que la reina hiciera varios cambios de atuendo, otra fuente consultada por “Daily Mail” aclara que “es poco probable que el rey Carlos haga lo mismo” y que “el lenguaje se adaptará para que sea comprensible para una audiencia más moderna”.
La ceremonia será más religiosa y culturalmente diversa. También está previsto que se reduzca la presencia de capas de terciopelo en los acompañantes del rey para ser sustituidas por trajes de chaqueta más acordes a este tiempo.
Otra fuente involucrada en la planificación explica que Carlos siempre había sido consciente de incluir solo lo necesario, pero con un ojo puesto en la tradición y la historia.
Naturalmente, habría significativamente menos reinos involucrados en su unción que en la de la Reina. Ella fue jefa de estado de 32 países durante su reinado de 70 años. Su hijo hereda solo 14, y varios países del Caribe ya indicaron que pronto seguirán su propio camino. Pero aún habría una presencia significativa de la Commonwealth, una mayor variedad de diversidad religiosa y étnica y más mujeres involucradas.— Vanitatis/Daily Mail
